GRUPO DE ORACIÓN "REINA DE LA PAZ Y PADRE PÍO" CERRILLO DE MARACENA

GRUPO DE ORACIÓN "REINA DE LA PAZ Y PADRE PÍO" CERRILLO DE MARACENA

NUESTRA MADRE DEL CARMEN DE ÍLLORA

viernes, 28 de octubre de 2011

SAN JUDAS TADEO

Su fiesta se celebra el 28 de Octubre, junto al apóstol San Simón.

San Judas Tadeo, apóstol de Jesucristo, descendía de la estirpe real de David y, por tanto, era consanguíneo de Jesucristo. En efecto, el padre de San Judas, llamado Cleofás, era hermano de San José, Esposo de la Santísima Virgen; la madre, llamada María de Cleofás, era prima de la Santísima Virgen: por tanto, San Judas Tadeo, que fue uno de los doce apóstoles, era primo carnal de Jesús.

"Judas" es una palabra hebrea que significa: "alabanzas sean dadas a Dios". Tadeo quiere decir: "valiente para proclamar su fe"


Después de la Última Cena, cuando Cristo prometió que se manifestaría a quienes le escuchasen, Judas Tadeo le preguntó por qué no se manifestaba a todos. (Gran sensibilidad la de este Santo). Cristo le contestó que Él y su Padre visitarían a todos los que le amasen: "Vendremos a él y haremos en él nuestra morada" (Juan, 14, 22-23).

Se atribuye a San Judas una de las epístolas canónicas, que tiene muchos rasgos comunes con la segunda epístola de San Pedro. No está dirigida a ninguna persona ni iglesia particular y exhorta a los cristianos a "luchar valientemente por la fe que ha sido dada a los santos. Porque algunos en el secreto de su corazón son (...) hombres impíos, que convierten la gracia de nuestro Señor Dios en ocasión de riña y niegan al único soberano regulador, nuestro Señor Jesucristo". Es una severa amonestación contra los falsos maestros y una invitación a conservar la pureza de la fe. Termina su carta con esta bella oración: "Sea gloria eterna a Nuestro Señor Jesucristo, que es capaz de conservarnos libres de pecados, y sin mancha en el alma y con gran alegría".

El campo de acción apostólica de San Judas fue amplísimo; evangelizó primero la Judea, después Mesopotamia y, finalmente, Persia, llevando por todas partes la luz de la verdad, transmitiendo La Palabra del Señor y obrando, en su nombre, los más preclaros milagros: el número de los discípulos aumentaba de día en día, atraía a sí muchísimos cristianos, nombraba Diáconos, Sacerdotes y Obispos, fundando Iglesias Cristianas en todas las regiones que atravesaba.

Regresando a Persia, se reunió con el Apóstol San Simón y ambos combatieron fuertemente las herejías de Zaroes y Arfexat, sacerdotes idólatras que habían confundido la conciencia de aquel pueblo, llevándolo a revolverse en contra de la palabra y las obras de los dos Santos Apóstoles.

San Judas sabía que su misión terrena llegaba a su fin y el martirio, para gloria de Dios, estaba cerca.

Llegaron a Suamyr, gran ciudad de Persia. Los dos Apóstoles se alojaron en casa de un discípulo llamado Semme. A la mañana siguiente a su llegada, los sacerdotes idólatras de aquella ciudad, seguidos por una gran multitud del pueblo azuzados por las venenosas presiones de Zaroes y de Artexat, rodearon la casa de Semme pidiendo a gritos la entrega de los dos Apóstoles.

“Entréganos, oh Semme, inmediatamente a los enemigos de nuestros dioses, o si no te quemaremos la casa”.

Ante estas amenazas que no admitían réplica, San Judas y San Simón se pusieron en manos de aquellos malvados que los obligaron inútilmente a adorar a sus falsos dioses; golpeados hasta la sangre, encontraron aún fuerzas para mirarse a los ojos y San Judas, dirigiéndose a su compañero de martirio le dijo: “Hermano, veo a Ntro. Señor Jesucristo que nos llama”.

La turba de los idólatras, ignorando estos coloquios celestiales, movida por un insano furor, se arrojó con mayor encarnizamiento sobre los cuerpos ya sangrantes de los dos Santos Apóstoles hasta destrozarlos: ¡la corona del martirio brillaba sobre sus cabezas gloriosas! A San Simón lo mataron aserrándolo por el medio, y a San Judas Tadeo le cortaron la cabeza con una hacha y por eso lo representan con una hacha en la mano. Se cree que el martirio ocurrió en el año 70 de la era cristiana, es decir, 36 años después de la Ascensión de Jesucristo al Cielo. Como fueron martirizados juntos, la Iglesia celebra la festividad el mismo día de su martirio para ambos: 28 de octubre.

Mientras sus santas almas eran acogidas en la Patria celestial y colocadas a la derecha del Padre, por el que habían ofrecido su vida en holocausto, el cielo de Suamyr, escenario de aquel bárbaro martirio, se quebraba con terribles fulgores, el templo idólatra se derrumbó y los dos sacerdotes, Zaroes y Arfexat, autores del hecho, fueron fulminados por la justicia divina.

Los cuerpos de los dos Santos Apóstoles se veneraron en Babilonia en un templo cristiano que se construyó por orden de algún rey cristiano, después de años de trabajo; el sepulcro se convierte inmediatamente en glorioso por la frecuencia de los milagros obrados por el Santo.

Las reliquias se trasladaron de Babilonia a Roma, siendo colocadas en la Basílica Vaticana, a los pies de un altar dedicado a los dos Santos Mártires.

Desde este sepulcro, el Santo, que tan solícitamente responde a las invocaciones de socorro
del género humano, otorga al mundo las gracias y favores que la misericordia del Señor concede a sus potentísimas súplicas.

San Judas Tadeo es uno de los santos más populares a causa de los numerosos favores celestiales que consigue a sus devotos que le rezan con fe.

Son muchos los pueblos que lo veneran como Protector y Patrón, como el pueblo granadino de Chimeneas, que en su día, sale a las calles en procesión, acompañado de una gran muchedumbre de devotos, acompañándole también la imagen de la Virgen del Rosario, CoPatrona de la Localidad.


ORACIONES A SAN JUDAS TADEO


Dios ha concedido a San Judas Tadeo poderes extraordinarios de intercesión ante el Trono de Su Misericordia.

La experiencia de tantos siglos de ininterrumpida devoción –durante los que innumerables y extraordinarios milagros se han derramado sobre la humanidad por medio de la intercesión de San Judas Tadeo- nos demuestra cómo las oraciones a este gran Santo son especialmente agradables al corazón de Jesús Misericordioso.

Miles de personas que sufren invocan diariamente su milagrosa intercesión y es especialmente en los casos difíciles y críticos en los que se experimenta su milagrosa ayuda.

Venid, sí, venid todos los que sufrir de cualquier tipo de males, los que estáis afligidos, desconsolados, desesperanzados, oprimidos, venid a los pies del gran consolador San Judas Tadeo; exponedle vuestras necesidades, poned en su intercesión poderosa vuestra fe fuerte y firme, superad las deficiencias, las dudas, la ansiedad y, sobre todo, no os abandonéis a la desesperación: ¡estáis en los brazos de un gran Santo! Debéis estar seguros que él os consolará y ayudará.

A esta confianza añadid la constancia en la oración, aunque todo os parezca imposible de obtener; San Judas Tadeo, recordadlo, obra por caminos misteriosos, usa de medios de ayuda y de consuelo a los que nosotros, pequeñas criaturas, no podemos pensar.

Así pues, la fe en el poder de este excepcional Patrón, acompañada de la oración perseverante, serán los canales a través de los que el Sagrado Corazón de Jesús hará descender su divina gracia sobre nuestros sufrimientos

ORACIÓN A SAN JUDAS TADEO
(Para obtener alguna gracia)

Oh Glorioso Apóstol san Judas Tadeo, siervo fiel y amigo de Jesús, el nombre del traidor ha sido la causa de que fueses olvidado de muchos; pero la Iglesia te honra y te invoca como Patrón especial de las COSAS DIFÍCILES y DESESPERADAS, ruega por mí para que reciba yo los consuelos y el socorro del cielo en todas mis necesidades y sufrimientos particularmente ( Aquí se pide lo que se desea ) y para que pueda gozar yo en el cielo en tu compañía y con los demás elegidos en la eternidad.

Yo prometo Apóstol bienaventurado, acordarme siempre de este favor, jamás dejaré de honrarte y he de hacer todo lo posible por propagar tu devoción.

San Judas Tadeo Apóstol Glorioso, Haz que mis penas se vuelvan en gozo.

San Judas Tadeo, ruega por mí y por todos los que piden tu protección. (Padrenuestro, Ave María y Gloria)



ORACIÓN A SAN JUDAS TADEO
(Para recitar cada día ante la imagen del Santo)

Henos aquí, ante ti, glorioso Apóstol San Judas, para ofrecerte el homenaje de nuestra devoción y de nuestro amor.

Tú haces sentir amorosamente a los que te invocamos tu poderosa ayuda y patrocinio y que no es vana la fe puesta en la bondad de tu corazón. Por esto, te ofrecemos el homenaje de nuestra devoción, memoria de los favores ya recibidos y llenos de gratitud por la asistencia concedida.

Pero, al mismo tiempo, nos sentimos movidos a suplicarte que no cese nunca tu ayuda y protección. Tú, que además de por un singular amor, estuviste unido con lazos de parentesco al Divino Redentor Jesús, fuente de todo bien, obtennos las gracias que necesitamos para llevar una vida santa y consíguenos también las bendiciones que son signo de la divina complacencia.

Que Dios bendiga, por tu intercesión, querido Apóstol, a los fieles que te honran y promueven tu culto, a todos aquellos que movidos por tu ejemplo trabajan para la gloria y el bien de las almas; que cuantos te invocan –entre los que me incluyo- sientan en el corazón que son escuchados: y la gracia divina descienda subsanando las debilidades de todos, de modo que amando y sirviendo a la divina bondad nos sea concedida la corona y la alegría de los siervos fieles. Así sea. Padrenuestro, Ave María, Gloria…

NOVENA PERPETUA EN HONOR DE SAN JUDAS TADEO
(Para recitar en los casos difíciles de la vida)

San Judas, Apóstol glorioso, fiel siervo y amigo de Jesús. El nombre del traidor es la causa de que muchos te olviden, pero la Iglesia te honra y te invoca universalmente como patrono de los necesitados.

Ruega por mí, que soy tan miserable; haz uso del particular privilegio a ti concedido de hacer llegar de forma visible y rápida la ayuda donde es tan urgente… Ven en mi auxilio en esta gran necesidad, de modo que pueda recibir el consuelo y la protección del Cielo en todas mis tribulaciones y sufrimientos, especialmente… (hágase la petición), y pueda bendecir a Dios contigo y todos los elegidos por toda la Eternidad. Te prometo, o beato San Judas, de reconocer este gran favor, y no cesaré jamás de honrarte como mi especial y poderoso patrono, y de hacer cuanto esté en mi mano para animar la devoción de todos hacia ti. Amén.

San Judas, ruega por nosotros y por todos aquellos que invocan tu ayuda.

San Judas, auxilio de quien está privado de esperanza, ayúdame en mis aflicciones.

Ruega por nosotros, para que aplaquemos la Divina Justicia y obtengamos una sentencia favorable.

Ruega por nosotros, para que seamos admitidos en la compañía de los santos y gocemos eternamente de la presencia de Dios. Amén.

Beato Apóstol, te invocamos con confianza.

Ruega por nosotros, para que antes de la muerte podamos espiar todos nuestros pecados con un sincero arrepentimiento y recibir dignamente los santos sacramentos.

ORACIÓN

Apóstol glorioso, San Judas Tadeo, que expandiste la verdadera fe hasta las naciones más lejanas; que ganaste a la obediencia a Jesucristo muchas tribus y pueblos con el poder de tu santa palabra, concédeme, te suplico, que desde este día yo renuncie a toda actitud pecaminosa, que sea preservado de todo mal pensamiento y pueda siempre obtener tu protección, especialmente en todo peligro y dificultad, y que pueda alcanzar la patria celestial, para adorar contigo a la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

NOVENA EN HONOR DE SAN JUDAS TADEO
(En preparación de la fiesta del Santo, 28 de Octubre)

1) Glorioso San Judas, por tu fe sólida y operante, obtenme en estos tiempos tan difíciles firmeza en la fe. Padrenuestro, Ave María, Gloria.
2) Muchas son nuestras necesidades, nuestras enfermedades de espíritu y cuerpo. Piadoso Apóstol San Judas, ayúdanos a todos el esperar en los méritos infinitos del divino Salvador Jesús. Padrenuestro, Ave María, Gloria.
3) ¡Qué grande, oh celoso Apóstol, fue tu amor hacia Dios! Obtennos también a nosotros amar a Dios sobre todas las cosas. Padrenuestro, Ave María, Gloria.
4) Ni la fe es útil, ni la caridad es sincera si no se corresponden con las buenas obras. Haz, oh, infatigable Apóstol, que imitándote, no seamos cristianos solo de nombre, sino también de obra. Padrenuestro, Ave María, Gloria.
5) ¿Y qué podemos hacer nosotros sin la ayuda de Dios? Dígnate, o amigo de Cristo, de obtenernos que vivamos unidos a Él con espíritu de oración y frecuentando los Santos Sacramentos. Padrenuestro, Ave María, Gloria.
6) Porque el mundo y el demonio intentan seducirnos, o maestro de la verdad, aleja de nosotros a los corruptores de la fe y de las costumbres. Padrenuestro, Ave María, Gloria.
7) Oh Mártir glorioso de nuestra fe, obtennos poder vivir y morir en el seno de la Santa Madre Iglesia Católica y en la unión con el Romano Pontífice. Padrenuestro, Ave María, Gloria.
8) Oh consolador de los atribulados, con tu ejemplo e intercesión, haznos misericordiosos con nuestro prójimo. Padrenuestro, Ave María, Gloria.
9) Oh glorioso Príncipe del Cielo, protector en las causas difíciles y desesperadas, a ti recurrimos para obtener las gracias de las que estamos necesitados, de modo que en todo sea Dios glorificado. Así sea. Padrenuestro, Ave María, Gloria.

V/ Ruega por nosotros San Judas Tadeo.
R/ Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

OREMOS

Oh Dios, cuya bondad y clemencia nunca se agotan, inclina tu oído a las oraciones de tus fieles que confían en la intercesión de tu Apóstol Judas, por cuyos méritos elevamos a ti nuestras peticiones. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

BREVE TRIDUO

1) Gran Apóstol de Jesucristo, glorioso San Judas, postrado a tus pies te venero con afecto de hijo y te pido me obtengas del Señor el perdón de todos mis pecados, que detesto con toda mi alma, y también la gracia especial… de la que estoy tan necesitado. Padrenuestro, Ave María, Gloria.
2) Espléndida lámpara de la Iglesia de Jesucristo, amable San Judas, tú que la edificaste con tu gran sabiduría y santidad, ruega por el aumento en mi de todas las virtudes y la obtención de la gracia particular que te pido… Padrenuestro, Ave María, Gloria.
3) Invicto campeón de la fe, admirable San Judas, desde el alto trono que mereciste por tu apostolado y martirio, acoge, por tu patrocinio en la vida y en la muerte, la súplica que te dirijo en la presente necesidad… Padrenuestro, Ave María, Gloria.

V/ Ruega por nosotros San Judas Tadeo.
R/ Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

OREMOS

Oh Dios, cuya bondad y clemencia nunca se agotan, inclina tu oído a las oraciones de tus fieles que confían en la intercesión de tu Apóstol Judas, por cuyos méritos elevamos a ti nuestras peticiones. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

HIMNO

Los labios se abren
Para el himno festivo
En honor de San Judas
El Apóstol Glorioso.

Oh Judas Tadeo,
Con tu santidad,
Por el mundo tan reo
Implora piedad.

Ardiste de celo,
Pureza y amor,
Por esto, ahora en el cielo,
Contemplas al Señor.

De Cristo la llamada
Seguiste y la voz
Fiel lo has servido
Hasta la Cruz.

Por nosotros también implora
Que en esperanza, que en fe,
Seguimos cada hora
A Él solo, el Gran Rey.

Oh Apóstol glorioso,
Que arriba en el Cielo
Nos guíes piadoso
Hasta llegar a Jesús.

LETANÍAS AL SANTO APÓSTOL

Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.

Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.

Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.

Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.

Trinidad Santa, un solo Dios, ten piedad de nosotros.

San Judas Tadeo, que estás junto a Jesús y María, ten piedad de nosotros.

San Judas Tadeo, que fuiste digno no solo de ver sensiblemente a las santísimas personas de Jesús y María, sino también de gozar de sus suaves coloquios, ruega por nosotros.

San Judas Tadeo, tú que fuiste enaltecido por Jesucristo a la dignidad del ministerio apostólico, ruega por nosotros.

San Judas Tadeo, tú que en la Última Cena recibiste con gran adoración la Santísima Eucaristía de manos de tu amadísimo Maestro Jesucristo, ruega por nosotros.

San Judas Tadeo, tú que después de haber llorado amargamente la muerte de Jesús, habiendo resucitado lo viste ascender a la gloria en los Cielos, ruega por nosotros.

San Judas Tadeo, tú que en el día de Pentecostés, junto con los demás Apóstoles, fuiste repleto del Espíritu Santo, ruega por nosotros.

San Judas Tadeo, tú que después de la Ascensión de Cristo te dedicaste a instruir en la doctrina evangélica a las naciones de Persia, ruega por nosotros.

San Judas Tadeo, tú que con tu doctrina convertiste a innumerables infieles a la verdadera religión, ruega por nosotros.

San Judas Tadeo, tú que por la virtud del Espíritu Santo obraste tantos y tan grandes milagros, ruega por nosotros.

San Judas Tadeo, tú que por la gracia divina hiciste callar a los demonios en los ídolos y confundiste los encantamientos de los magos, ruega por nosotros.

San Judas Tadeo, tú que quitaste a las serpientes el poder hacer daño con su veneno a los hombres, ruega por nosotros.

San Judas, tú que despreciando las amenazas de los impíos propagaste los verdaderos dogmas de la fe, ruega por nosotros.

San Judas Tadeo, tú que confesando el nombre de Cristo consumaste el camino de la vida bajo los golpes de los palos, ruega por nosotros.

San Judas Tadeo, a fin de que seamos tus devotos, ruega por nosotros.

Te pedimos que supliques por los Príncipes cristianos, para que velen con celo y constancia por la fe católica, te rogamos óyenos.

Para que Dios, por tus méritos se digne convertir a los herejes y a los infieles a la verdadera fe, te rogamos óyenos.

Para que nos ayudes a crecer en la Fe, la Esperanza y la Caridad, te rogamos óyenos.

Para que te dignes quitar de nosotros todos los malos pensamientos y las insidias diabólicas, te rogamos óyenos.

Para que protejas con tu patrocinio a cuantos devotamente se ponen bajo tu patrocinio, te rogamos, óyenos.

Para que los preserves de los pecados y de todas las malvadas ocasiones, te rogamos, óyenos.

Para que antes de la muerte puedan dignamente recibir los Santos Sacramentos y la total remisión de sus culpas, te rogamos, óyenos.

Para que en su agonía te dignes defenderlos y confortarlos contra las diabólicas tentaciones, te rogamos, óyenos.

Para que alcances para ellos una benigna sentencia de Cristo Juez, te rogamos, óyenos.

Para que te dignes introducirlos en la Patria de los Justos, te rogamos, óyenos.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.

V/ San Judas Tadeo, intercede por nosotros.
R/ Y aleja de nosotros cualquier desgracia.

V/ Ruega por nosotros San Judas Tadeo.
R/ Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

OREMOS

Oh Dios, cuya bondad y clemencia nunca se agotan, inclina tu oído a las oraciones de tus fieles y concede a todos aquellos que te veneran por medio de tu Apóstol San Judas Tadeo que en virtud de sus méritos puedan alcanzar lo que piden. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

V/ Bendigamos al Señor.
R/ Demos gracias a Dios.

V/ Las almas de los fieles difuntos por la Misericordia de Dios descansen en paz.
R/ Amén.

V/ El auxilio divino permanezca siempre con nosotros.
R/ Amén.



A SAN JUDAS TADEO

San Judas, mi predilecto,
Ven a mi casa que te espero;
Ven y ve;
Tú sabes lo que falta;
Ven y mira,
Lo que falta tráelo.
Lo que no es bueno para mi casa,
Ven y échalo fuera.

ORACIÓN

Visita, Señor, esta habitación y aleja de ella las insidias del enemigo, que tus santos ángeles habiten en ella y nos guarden en paz, y que tu bendición permanezca siempre con nosotros. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

ORACIÓN DE STA. GERTRUDIS

Oh misericordioso Apóstol San Tadeo, Mártir de Jesucristo. Acuérdate de la dulcísima alegría de la que gustó tu corazón cerca de Cristo, tu amado Maestro, quien os enseñó a ti y a los otros Apóstoles la oración del Padrenuestro: por esta dulzura, te suplico que intercedas para que yo sirva fielmente con la mayor perseverancia hasta el fin de mi vida a mi Divino Maestro. Amén. (L. IV, cap. 4)

Padrenuestro, Ave María, Gloria…

ORACIÓN DE UN ENFERMO

Oh querido San Tadeo, que con tus manos has sanado, por virtud divina, tantas enfermedades de alma y cuerpo, socórreme en esta debilidad y obtenme del Señor que, si es su voluntad, me sane de esta enfermedad, de modo que pueda servirle y alabarle cada día más. Amén.

ORACIÓN PARA PEDIR AYUDA Y ASISTENCIA EN LA NECESIDAD

Oh, San Tadeo, mi patrón y abogado, te pido que me ayudes en esta necesidad y sobre bodoque me alcances de Dios el perdón de mis culpas, por las que debo soportar estas penas temporales. Y también pide a Dios que me libere de la actual tribulación y angustia, para que esto no sea contrario a mi eterna salvación. Te encomiendo, Oh San Tadeo, velar sobre mi cuerpo y alma, de modo que la malicia y la violencia del demonio no me puedan dañar y que las cruces y contrariedades no me alejen de Dios, sino que me sirvan de ayuda para alcanzar un día la felicidad eterna en el cielo. Amén.

EN LAS TENTACIONES

Jesús dice a Sta. Brígida: “Tadeo ha vencido al demonio con su pureza de corazón” (Rev. Ext. V. cap. 34).

¡Oh, dulcísimo Jesús! Por el amor con el que conservaste puro y casto el corazón de tu Apóstol Tadeo y le honraste con los dones apostólicos para hacerlo una digna morada de Ti, libérame, por sus méritos y su intercesión de esta tentación. Amén.

ORACIONES

Oh, San Judas Tadeo, Apóstol de Jesús, te saludo en su Corazón y por medio de este Corazón alabo y doy gracias a Dios por todos los favores que te ha concedido.

Humildemente postrado ante ti te pido, por el Corazón de Jesús, que me dirijas una mirada compasiva y no desprecies mi pobre oración, de modo que no sea vana mi confianza.

Dios te dio la facultad de ayudar a los necesitados con tu poderosa intercesión. Así pues, ven en mi ayuda para que pueda alabar la misericordia de Dios.

Durante toda mi vida seré tu ferviente y agradecido devoto, de modo que pueda llegar a alabarte en el Cielo

ORACIÓN EN LAS ENFERMEDADES

Oh piadoso Apóstol del Señor, que fuiste un benéfico dador de la salud, obrando milagros para el alivio de los pobres enfermos, a ti recurro con gran fe en mi enfermedad (o también: en la enfermedad en la que se encuentra una persona querida) para obtener, por gracia del Señor, liberación, prosperidad y salud. Reconociendo el favor que por vuestra intercesión espero obtener, prometo dedicarme más santamente en mi vida de cada día para merecer del Señor el premio de los siervos buenos y fieles. Padrenuestro, Ave María, Gloria, Credo.

OTRA ORACIÓN A SAN JUDAS TADEO
(Para obtener alguna gracia)

Oh glorioso Apóstol San Judas Tadeo, verdadero pariente de Jesús y María según la carne, recurro a ti, ya que bien sé de tu gran dignidad y poder ante el Corazón Divino de Jesús. Por medio de este Corazón Divino alabo y bendigo a Dios por todas las gracias de las que me ha colmado. Humildemente postrado ante ti, te suplico con todo el fervor de mi espíritu que dirijas tu mirada piadosa sobre mi.

Acoge mis pobres oraciones y no permitas que la fe que en ti pongo quede defraudada.

A ti te ha concedido el Señor el privilegio de ayudar a la humanidad en los casos más desesperados.

Ven en mi ayuda, para que pueda ensalzar las misericordias de Dios.

Te prometo agradecerte durante toda mi vida y ser siempre tu devoto, hasta que pueda, como así espero, agradecértelo por toda la eternidad arriba en el Cielo. Amén.

UNIDOS POR LA PAZ Y LA JUSTICIA EN EL MUNDO

El encuentro de Asís constata que en el mundo las distintas religiones viven y trabajan juntas en armonía



Benedicto XVI agradeció la presencia de sus hermanos cristianos, de los representantes del pueblo judío y de las religiones del mundo en el encuentro de Asís de ayer. Esta mañana el Papa recibió a las delegaciones participantes en la Jornada de diálogo y oración y expresó de forma especial su gratitud a los representantes de los hombres de buena voluntad que aunque “no sigan tradición religiosa alguna están comprometidos con la búsqueda de la verdad”.

“Ellos –dijo el Papa - han estado dispuestos a compartir con nosotros esta peregrinación como demostración de su deseo de trabajar juntos para construir un mundo mejor”.

RealAudioMP3 “Reuniones de este tipo son necesariamente excepcionales y poco frecuentes, sin embargo, son la expresión viva del hecho de que todos los días, en nuestro mundo, personas de diferentes tradiciones religiosas viven y trabajan juntos en armonía. Sin duda es importante para la causa de la paz que tantos hombres y mujeres, inspirados en sus convicciones más profundas, se comprometan a trabajar por el bien de la familia humana”.

El Santo Padre manifestó también su convicción de que la reunión de ayer aportará nuevas ideas al propósito de contribuir al bien de la humanidad y reafirmará cuánto comparten los seres humanos.

RealAudioMP3 “En cierto sentido, en este encuentro están representados los billones de hombres y mujeres del mundo que están activamente comprometidos con la promoción de la justicia y la paz. También es un signo de la amistad y fraternidad que ha florecido como fruto de los esfuerzos de muchos pioneros en este tipo de diálogo. Que esta amistad siga creciendo entre todos los seguidores de las religiones del mundo y con los hombres y mujeres de buena voluntad”.




TEXTO COMPLETO DEL DISCURSO DEL PAPA RealAudioMP3
Distinguidos invitados,
Queridos amigos,

Les doy la bienvenida esta mañana en el Palacio Apostólico y les agradezco una vez más por su buena voluntad de formar parte en la Jornada de reflexión, diálogo y oración por la justicia y la paz en el mundo, celebrada ayer en Asís, veinticinco años después de aquél histórico primer encuentro.

En cierto sentido, este encuentro es representativo de los miles de millones de hombres y mujeres que en todo el mundo participan activamente en la promoción de la justicia y la paz. También es un signo de la amistad y fraternidad que ha florecido como fruto de los esfuerzos de tantos pioneros en este tipo de diálogo. Que esta amistad pueda seguir creciendo entre todos los seguidores de las religiones del mundo así como entre los hombres y mujeres de buena voluntad.

Agradezco a mis hermanos y hermanas cristianos por su fraterna presencia. También agradezco a los representantes del pueblo judío, particularmente cercanos a nosotros, y también a todos ustedes distinguidos representantes de las religiones del mundo.

Sé que muchos de ustedes han venido desde muy lejos emprendiendo un arduo viaje. También quiero expresar mi agradecimiento a los que representan a las personas de buena voluntad que no siguen una tradición religiosa pero que están comprometidos en la búsqueda de la verdad. Ellos han estado dispuestos a compartir esta peregrinación con nosotros como signo de su deseo de trabajar juntos parar la construcción de un mundo mejor.

Mirando atrás, podemos apreciar la intuición del Papa Juan Pablo II cuando convocó el primer encuentro en Asís, y la continua necesidad para hombres y mujeres de diferentes religiones de dar testimonio, juntos , de que el viaje del espíritu es siempre un viaje de paz.

Encuentros de este tipo son necesariamente excepcionales y poco frecuentes, y sin embrago, son una expresión viva del hecho de que todos los días, en todo el mundo, gente de diferentes tradiciones religiosas viven y trabajan junta y en armonía. Sin duda, es muy importante para alcanzar la paz que tantos hombres y mujeres, inspirados en sus convicciones más profundas estén comprometidos en trabajar por el bien de la familia humana.

Estoy seguro de que el encuentro de ayer nos ha dado la idea de cuán genuino es nuestro deseo de contribuir por el bien de los seres humanos y lo mucho que tenemos para compartir con los demás.

A medida que vamos por caminos separados, sacaremos fuerza de esta experiencia y, dondequiera que estemos, seguiremos renovando el camino que conduce a la verdad, la peregrinación que conduce a la paz. ¡Agradezco a todos ustedes de corazón!
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(APphoto)Benedicto XVI llegando en tren a Asís

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(Getty) Secretario general de la Conferencia Internacional de escuelas islámicas, Haji Hasyim Muzadi de Kyai.

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(AP photo) Representante del budismo, Ja-Seung; pasa entre Benedicto XVI y Wande Abimbola, presidente y fundador del instituto LFA Heritage.

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(Getty)De izquierda a derecha: Julia Kristeva; Rev. el Dr. Olav Fykse Tveit, secretario general del consejo mundial de las iglesias (WCC); Norvan Zakarian, Arzobispo de Canterbury Rowan Williams; Patriarca ecuménico de la iglesia ortodoxa Bartolomé I; Papa Benedicto XVI; Rabino David Rosen; Wande Abimbola; Acharya Shri Shrivatsa Goswami; Ja Seung, jefe de la orden budista de Corea del Sur; y el Haji Hasyim Muzadi de Kyai en la basílica Santa Maria en Asís.

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(Reuters) Teórica y escritora francesa, Julia Kristeva realizando su discurso.

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(Getty) Papa Benedicto XVI, saluda al Patriarca ortodoxo Bartholome I.

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(Reuters) Benedicto XVI rezando en la cripta de San Francisco de Asís.

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(Getty) Benedicto XVI y Rowan Williams, Arzobispo de Canterbury , junto a líderes de otras religiones, se retiran de la capilla de San Francisco de Asís.

domingo, 23 de octubre de 2011

22 DE OCTUBRE: FESTIVIDAD LITÚRGICA DEL BEATO JUAN PABLO II


“Oh Dios, rico en misericordia,que has querido que el beato Juan Pablo II, papa,guiara toda tu Iglesia,te pedimos que, instruidos por sus enseñanzas,nos concedas abrir confiadamente nuestros corazonesa la gracia salvadora de Cristo, único redentor del hombre. Él, que vive y reina.”


Juan Pablo II fue el Papa 264° (263° Sucesor de Pedro).

Karol Józef Wojtyła, conocido como Juan Pablo II desde su elección al papado en octubre de 1978, nació en Wadowice, una pequeña ciudad a 50 kms. de Cracovia, el 18 de mayo de 1920.

Era el más pequeño de los tres hijos de Karol Wojtyła y Emilia Kaczorowska. Su madre falleció en 1929. Su hermano mayor Edmund (médico) murió en 1932 y su padre (suboficial del ejército) en 1941. Su hermana Olga murió antes de que naciera él.

Fue bautizado por el sacerdote Franciszek Zak el 20 de junio de 1920 en la Iglesia parroquial de Wadowice; a los 9 años hizo la Primera Comunión, y a los 18 recibió la Confirmación. Terminados los estudios de enseñanza media en la escuela Marcin Wadowita de Wadowice, se matriculó en 1938 en la Universidad Jagellónica de Cracovia y en una escuela de teatro.

Cuando las fuerzas de ocupación nazi cerraron la Universidad, en 1939, el joven Karol tuvo que trabajar en una cantera y luego en una fábrica química (Solvay), para ganarse la vida y evitar la deportación a Alemania.

A partir de 1942, al sentir la vocación al sacerdocio, siguió las clases de formación del seminario clandestino de Cracovia, dirigido por el Arzobispo de Cracovia, Cardenal Adam Stefan Sapieha. Al mismo tiempo, fue uno de los promotores del "Teatro Rapsódico", también clandestino.

Tras la segunda guerra mundial, continuó sus estudios en el seminario mayor de Cracovia, nuevamente abierto, y en la Facultad de Teología de la Universidad Jagellónica, hasta su ordenación sacerdotal en Cracovia el 1 de noviembre de 1946 de manos del Arzobispo Sapieha.Seguidamente fue enviado a Roma, donde, bajo la dirección del dominico francés Garrigou-Lagrange, se doctoró en 1948 en teología, con una tesis sobre el tema de la fe en las obras de San Juan de la Cruz (Doctrina de fide apud Sanctum Ioannem a Cruce). En aquel período aprovechó sus vacaciones para ejercer el ministerio pastoral entre los emigrantes polacos de Francia, Bélgica y Holanda.

En 1948 volvió a Polonia, y fue vicario en diversas parroquias de Cracovia y capellán de los universitarios hasta 1951, cuando reanudó sus estudios filosóficos y teológicos. En 1953 presentó en la Universidad Católica de Lublin una tesis titulada "Valoración de la posibilidad de fundar una ética católica sobre la base del sistema ético de Max Scheler". Después pasó a ser profesor de Teología Moral y Etica Social en el seminario mayor de Cracovia y en la facultad de Teología de Lublin.

El 4 de julio de 1958 fue nombrado por Pío XII Obispo titular de Olmi y Auxiliar de Cracovia. Recibió la ordenación episcopal el 28 de septiembre de 1958 en la catedral del Wawel (Cracovia), de manos del Arzobispo Eugeniusz Baziak.

El 13 de enero de 1964 fue nombrado Arzobispo de Cracovia por Pablo VI, quien le hizo cardenal el 26 de junio de 1967, con el título de San Cesareo en Palatio, Diaconía elevada pro illa vice a título presbiteral.

Además de participar en el Concilio Vaticano II (1962-1965), con una contribución importante en la elaboración de la constitución Gaudium et spes, el Cardenal Wojtyła tomó parte en las cinco asambleas del Sínodo de los Obispos anteriores a su pontificado.

Los cardenales reunidos en Cónclave le eligieron Papa el 16 de octubre de 1978. Tomó el nombre de Juan Pablo II y el 22 de octubre comenzó solemnemente su ministerio petrino como 263 sucesor del Apóstol Pedro. Su pontificado ha sido uno de los más largos de la historia de la Iglesia y ha durado casi 27 años.

Juan Pablo II ejerció su ministerio petrino con incansable espíritu misionero, dedicando todas sus energías, movido por la "sollicitudo omnium Ecclesiarum" y por la caridad abierta a toda la humanidad. Realizó 104 viajes apostólicos fuera de Italia, y 146 por el interior de este país. Además, como Obispo de Roma, visitó 317 de las 333 parroquias romanas.

Entre sus documentos principales se incluyen: 14 Encíclicas, 15 Exhortaciones apostólicas, 11 Constituciones apostólicas y 45 Cartas apostólicas.Publicó también cinco libros como doctor privado: "Cruzando el umbral de la esperanza" (octubre de 1994);"Don y misterio: en el quincuagésimo aniversario de mi ordenación sacerdotal" (noviembre de 1996); "Tríptico romano - Meditaciones", libro de poesías (marzo de 2003); “¡Levantaos! ¡Vamos!” (mayo de 2004) y “Memoria e identidad” (febrero de 2005).

Realizó numerosas canonizaciones y beatificaciones para mostrar innumerables ejemplos de santidad de hoy, que sirvieran de estímulo a los hombres de nuestro tiempo: celebró 147 ceremonias de beatificación -en las que proclamó 1338 beatos- y 51 canonizaciones, con un total de 482 santos. Proclamó a santa Teresa del Niño Jesús Doctora de la Iglesia. Amplió notablemente el Colegio cardenalicio, creando 231 cardenales (más uno "in pectore", cuyo nombre no se hizo público antes de su muerte) en 9 consistorios. Además, convocó 6 reuniones plenarias del colegio cardenalicio.

Presidió 15 Asambleas del Sínodo de los obispos: 6 generales ordinarias (1980, 1983, 1987, 1990, 1994 y 2001), 1 general extraordinaria (1985) y 8 especiales (1980, 1991, 1994, 1995, 1997, 1998 (2) y 1999).

Más que todos sus predecesores se encontró con el pueblo de Dios y con los responsables de las naciones: más de 17.600.000 peregrinos participaron en las 1166 Audiencias Generales que se celebran los miércoles. Ese numero no incluye las otras audiencias especiales y las ceremonias religiosas [más de 8 millones de peregrinos durante el Gran Jubileo del año 2000] y los millones de fieles que el Papa encontró durante las visitas pastorales efectuadas en Italia y en el resto del mundo. Hay que recordar también las numerosas personalidades de gobierno con las que se entrevistó durante las 38 visitas oficiales y las 738 audiencias o encuentros con jefes de Estado y 246 audiencias y encuentros con Primeros Ministros.

Juan Pablo II falleció el 2 de abril de 2005, a las 21.37, mientras concluía el sábado, y ya habíamos entrado en la octava de Pascua y domingo de la Misericordia Divina. Desde aquella noche hasta el 8 de abril, día en que se celebraron las exequias del difunto pontífice, más de tres millones de peregrinos rindieron homenaje a Juan Pablo II, haciendo incluso 24 horas de cola para poder acceder a la basílica de San Pedro.