
Julio, mes del Carmen
Saludo inicial (Todos Juntos)
Dulce Madre,
no te alejes,
tu vista de mí no apartes,
ven conmigo a todas partes
y solo nunca me dejes:
ya que Tú me quieres tanto
como verdadera Madre,
haz que me bendigan el Padre.
el Hijo y el Espíritu Santo.
(Todos juntos): Venimos a tus plantas, Madre del Carmen, con los mismos sentimientos que Tú lo hiciste a tu prima Isabel en aquél día en que fuíste a visitarla. Te pedimos, que tu Hijo Jesús, por tu medio, nos conceda a nosotros también, como a Juan en el seno de Isabel, el podernos alegrar con tu presencia y bendecirnos con tus gracias.
Sabes que son muchas las ocupaciones a las que debemos atender, pero no por ello, tenemos excusa, para no dedicarte un rato de nuestro tiempo, para acercarnos ante tu Hijo, Jesús.
Tú conoces, todas nuestras preocupaciones, alegrías y penas, te rogamos que estés siempre presente en nuestra vida y estamos seguros de que cualquier dificultad, a tu lado se afrontará con más confianza.
Flor del Carmelo,
salve, Vid florida,
Virgen aurora
que a tu Sol das vida,
¡Flor singular!
¡Oh tierna Madre,
virginal Doncella!,
guía a tus hijos,
Tú, del mar Estrella,
en todo mar.
Vástago fértil,
nos das Flor lozana,
nuestra Patrona,
cariñosa Hermana,
nuestro ideal…
Entre zarzales,
Azucena pura,
pues te invocamos
en milicia dura,
danos tu paz.
Contra enemigos
tu ESCAPULARIO
nos da fortaleza
para triunfar…
Nube que llueves
redentor Mesías,
hoy te admiramos
con el grande Elías,
Hija del mar.
VIRGEN DEL CARMEN,
danos, Señora,
la feliz ventura:
como Tú amar.
Puerta del cielo,
de la gloria llave,
Dios te corona:
¡Salve, Virgen!
¡Ave, Reina Inmortal! Amén.
Le pedimos a Nuestra Madre por todas nuestras necesidades.
1.- Consagrados a Ti, Virgen santa, imploramos tu amor maternal; Salve, Reina de la capa blanca, para Ti nuestro afecto filial. Ave María.
2.- Esta Virgen, divino Sagrario, implorada con fe y devoción, nos regala con su escapulario, las ternuras de su corazón. Ave María.
3.- Como Tú, buena Madre, me has dado, claro signo de tu protección, he de dar a mi hermano apenado, la ternura de mi corazón. Ave María.
(Todos) Madre del Carmelo, hoy venimos a tu encuentro, nos postramos ante Tí, Reina y Señora del Cielo, para rogar tu intercesión como lo hiciste en las Bodas de Caná. Hemos llenado las tinajas con las lágrimas del arrepentimiento, y las ponemos en tus benditas manos . Señora, estamos necesitados de ese vino embriagador del amor de tu Hijo Jesús, que inunda de alegría los corazones. Ruega amada Madre para que este vino Nuevo que vivifica, nos llegue hoy y siempre para manifestar a los hombres y mujeres el amor de tu corazón maternal por nosotros.
A tí Reina Madre, nos entregamos. Solícita Madre del Carmelo, ruega por nosotros, que nos encomendamos a Vos.
ORACIÓN
Señor, Dios nuestro, que has honrado a nuestro pueblo con la advocación especial de la bienaventurada y siempre Virgen María del Monte Carmelo; concede a cuántos cada día la celebramos, que guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección, que es Cristo. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.