GRUPO DE ORACIÓN "REINA DE LA PAZ Y PADRE PÍO" CERRILLO DE MARACENA

GRUPO DE ORACIÓN "REINA DE LA PAZ Y PADRE PÍO" CERRILLO DE MARACENA

NUESTRA MADRE DEL CARMEN DE ÍLLORA

martes, 6 de mayo de 2014

SEÑOR DE LAS ROSCAS DE MONTEFRIO: SEÑOR DE LA CARIDAD Y LA PACIENCIA...SEÑOR DE LOS POBRES

Cada 4 de Mayo, hay una cita que no te puedes perder...subir al Templo de San Antonio, allá en Montefrío,
y a los pies del Señor de la Caridad y la Paciencia, dar gracias a Dios por todos los beneficios recibidos, y pedirle gracia y salud, para a lo largo del año, caminar sin tropiezo, hasta que de nuevo, vuelvas a colocarte ante sus plantas, lleno de gratitud y oraciones.

Y es que no hay otro pueblo de esta zona, que sin esfuerzo ni control, logre organizar una procesión, de la forma tan sencilla y a la vez, tan bellamente visual, como lo hace Montefrío. Y es que todo el pueblo vive como propio cada acto religioso, e intenta que sea expresión, de su fe, de su amor, de su devoción, de modo que todo lo que se le ofrezca a la Virgen, al Señor, siempre sea lo mejor.

Cuenta la tradición en Montefrío, que hubo una sequía tan grande por esta zona, que amenazaba con la pérdida de todas las cosechas de los agricultores y labradores. Era tal la desesperación de los mismos, que acuden al Párroco, para realizar una procesión en rogativa al Señor, pidiendo la tan deseada lluvia.

Con el Párroco, deciden que dicha procesión se celebraría el 4 de Mayo siguiente, y que presidiría la procesión, la imagen del Señor de la Caridad y la Paciencia, venerada en Iglesia de San Antonio.

Y cuentan los mayores, que a medida que la procesión avanzaba, negras nubes cubrían el cielo, y que fué entrar la imagen del Señor en el Templo, y comenzó a llover, sin hacer daño, pero manteniéndose esta situación durante unos días, de modo, que la cosecha de aquel año se salvó.

Los agricultores y labradores agradecidos, volvieron a celebrar la procesión al año siguiente, en el mismo día 4 de Mayo, como gratitud por la lluvia recibida, ofreciendo al Señor de la Caridad y Paciencia, gran cantidad de trigo, de la cosecha anterior, con el que se hicieron roscas de pan, que se repartieron entre las familias más pobres del pueblo...de ahí, que al mantenerse esta procesión, año tras año, repitiéndose el reparto de las roscas de pan, el Señor de la Caridad y la Paciencia, comenzó a llamarse con apelativos como el Señor de las Roscas o el Señor de los pobres.

Este año, nos trasladamos junto a nuestro Párroco, al vecino Montefrío, y fuimos testigos, de la devoción que despierta esta Sagrada imagen, de la belleza del Templo de San Antonio, y del reparto de unas roscas bendecidas de pan, que todos se llevan con gran entusiasmo a sus casas.

Enhorabuena a todos los montefrieños, por saber mantener sus tradiciones, y por vivirlas tan intensamente.






























































MES DE MAYO A NUESTRA MADRE: DIA 4


Prodigioso y admirable 
Imán de nuestro desvelo;
Nubecilla del Carmelo,
Sednos protectora y Madre.


Salve, Reina de los, cielos,
De misericordia Madre,
Vida y dulzura divina;
Esperanza nuestra, Salve; 

Nubecilla etc.



Dios te Salve, Templo hermoso
Del divino Verbo en carne,
Sálvete Dios, Madre Virgen,
Pues eres Virgen y Madre;

Nubecilla etc.



Volvednos, Madre piadosa,
Vuestros ojos admirables,
Y mirad por vuestros hijos,
Pues que sois piadosa Madre;

Nubecilla etc.



Socorrednos, pues escucha
Que en las penas y combates
A ti suspiramos todos
En este lloroso valle;

Nubecilla etc.



Mostradnos a vuestro Hijo
De Josafat en el Valle,
Piadoso, pues que nació
De ese cristal admirable;

Nubecilla etc.



Rogad por vuestros devotos
A la bondad inefable;
Pues murió para salvarnos,
Por su clemencia nos salve; 

Nubecilla del Carmelo,
Sednos protectora y Madre.



V. Ruega por nos, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo.

REFLEXIÓN

Ponerse en camino es sentirse vivo. Cuando nos visita la suerte (en sus diversas formas) ¿qué solemos hacer? Simplemente, comunicarlo.
María, con los pies polvorientos, se puso en camino hacia la casa de su prima Isabel. Salió de su casa. No le importó nada, aunque el evangelio no lo diga, correr riesgos ni dificultades: ¡se puso en camino y se acabó¡
Los pies de María son dinámicos. Se aventuran a perderse en los amplios caminos de la vida para que, los hombres, conozcamos a Jesús.
No nos podemos instalar en la comodidad. Los pies de María, nos invitan a salir de nosotros mismos. A no cerrarnos en los cómodos muros de nuestros problemas o éxitos, alegrías o tristezas.
Salir al encuentro de los demás (y no sólo de los familiares) es hacerles partícipes de nuestros sueños y de nuestras conquistas, de nuestras inquietudes  y también de nuestros fracasos.
No esperemos a que nadie llame a la puerta de nuestro hogar para reclamar o pedir ayuda. La caridad o la delicadeza, cuando surge espontáneamente, tiene hasta más valor.
Presentemos a María, en este momento, la flor de nuestro servicio. Que nuestros pies, lejos de buscar caminos cortos y esquivar miedos, los dirijamos por las sendas que conducen hacia las personas que nos esperan y que, sin nosotros, tal vez no podrán seguir adelante.

 ORACIÓN
TUS PIES, MARIA
Van al ritmo de tu pensamiento: tengo que salir
Caminan con el timón de tu fe
Sorprenden por la rapidez de tu disposición
Avanzan sin tener más horizonte que el llegar para servir.
TUS PIES, MARIA
Apuntan en la dirección que Dios te marca
Corren presurosos para no llegar tarde
Se resienten cuando se detienen,
y sanan cuando peregrinan
TUS PIES, MARIA
No saben estar en propia casa
suspiran siempre otra donde Tú puedas estar
otros a los que tú puedas lavar o curar
TUS PIES, MARIA
No conocen el descanso ni la tregua
siempre están en movimiento
fecundamente avanzan
constantemente se mueven
y sin pereza para dejar tu casa.
¿Cuales es, María, el secreto de tus pies?
¿No será acaso, María, los hermanos que te esperan?
¿No será, María, que no puedes permanecer sin hacer el bien?
¿No será, tal vez, que en los mil detalles es donde Tú disfrutas?
Gracias, María, por venir a visitarme
Como tu prima Isabel
yo también necesito de tus atenciones:
mi corazón anhela una caricia de madre
mis ideas necesitan ser ordenadas
mi cabeza un regazo donde repostar un momento.
Gracias, María, por poner tus pies en dirección a mi humilde casa.
Amén



SALUTACIONES

1ª. Madre mía del Carmen, bendita seáis; los serafines, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque me habéis dado vuestro Escapulario. Dios te salve, María, etc.

2ª. Madre mía del Carmen, bendita seáis; los serafines, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario sois salud de mi alma. Dios te salve, María, etc.

3ª. Madre mía del Carmen, bendita seáis; los tronos, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario me protegéis contra todos los peligros.Dios te salve, María, etc.

4ª. Madre mía del Carmen, bendita seáis una y mil veces; las dominaciones, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario me defendéis de las tentaciones del enemigo. Dios te salve, Maria, etc.

5ª. Madre mía del Carmen y Reina de mi corazón, bendita seáis; los querubines, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario sois la paz y la alegría de mi alma. Dios te salve, María, etc.

6ª. Madre mía del Carmen, bendita seáis; los arcángeles, los justos y los santos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario me habéis hecho especialísimo hijo vuestro. Dios te salve, María, etc.



7ª. Madre mía, madre de mi corazón y Reina de mi amor, os doy mi alma, mi vida, mi corazón, y quiero que os alaben las Virtudes y todas las criaturas, porque con vuestro Escapulario me habéis infundido la esperanza de que os veré en el cielo... No me dejéis, Madre mía. Dios te salve, María, etc.


FE, AMISTAD, UNIÓN...30 AÑOS COMPARTIENDO UN CAMINO

Este pasado fin de semana fué bastante movido en nuestra Parroquia, pues si bien, el Sábado, 3 de Mayo, entre entierros y misas, celebró nuestro Párroco, cuatro Eucaristías...el domingo el esperaba también una jornada intensa.

Después de la Eucaristía en la Residencia de San Rogelio, encaminó sus pasos hacia Santa Fe. Allí, le esperaban, ese grupo de matrimonios, con los que lleva ya 30 años...con los que ha compartido los momentos más llenos de una felicidad desbordante, como aquellos, duros de verdad, con la inesperada partida de alguno de sus miembros.

Junto a estos matrimonios, ha visto crecer a sus hijos, la llegada del amor a sus vidas, la unión matrimonial, la llegada de los nietos...y hasta ha sido testigo de la enfermedad y joven partida de alguno de estos hijos.

Ya la amistad es tan fuerte, y la unión tan grande, que ni ellos entienden una reunión sin la presencia de D. José Luis, ni él puede pasar sin verlos...son tantos años...

Con ellos, como todos los años, compartió una comida de habas, esas habas tiernas que siembra y cuida Bernardo y Paquita...y después del café...improvisó un taller de elaboración de velas de cera pura de abeja, que a todos entusiasmó.

D. José Luis volvió satisfecho por los momentos vividos, y ellos se sentían más que agradecidos a Dios, por haber puesto en el camino de sus vidas, a este sacerdote.








MES DE MAYO A NUESTRA MADRE: DIA 3

Prodigioso y admirable 
Imán de nuestro desvelo;
Nubecilla del Carmelo,
Sednos protectora y Madre.


Salve, Reina de los, cielos,
De misericordia Madre,
Vida y dulzura divina;
Esperanza nuestra, Salve; 

Nubecilla etc.



Dios te Salve, Templo hermoso
Del divino Verbo en carne,
Sálvete Dios, Madre Virgen,
Pues eres Virgen y Madre;

Nubecilla etc.



Volvednos, Madre piadosa,
Vuestros ojos admirables,
Y mirad por vuestros hijos,
Pues que sois piadosa Madre;

Nubecilla etc.



Socorrednos, pues escucha
Que en las penas y combates
A ti suspiramos todos
En este lloroso valle;

Nubecilla etc.



Mostradnos a vuestro Hijo
De Josafat en el Valle,
Piadoso, pues que nació
De ese cristal admirable;

Nubecilla etc.



Rogad por vuestros devotos
A la bondad inefable;
Pues murió para salvarnos,
Por su clemencia nos salve; 

Nubecilla del Carmelo,
Sednos protectora y Madre.



V. Ruega por nos, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo.

REFLEXIÓN

El corazón es el lugar donde, entre otros, guardamos los secretos más íntimos. Es en el corazón donde sufrimos y gozamos, donde disfrutamos y lloramos, desde donde odiamos o nos volcamos amando.
El corazón de María, palpitando en medio de la Pascua, sigue rebosando alegría por la presencia de Jesús Resucitado. Pero, también es verdad que con el anuncio del anciano Simeón, la Virgen preparó su corazón a los contratiempos (en crueles espadas) que la vida y muerte de Jesús de Nazaret, le proporcionó.
Una de las flores que más le gusta a nuestra Madre es, precisamente, el ofrecimiento de nuestro corazón para Dios.
Nunca como hoy tenemos tantas casas y, nunca como hoy, personas que viven sin techo.
Nunca como hoy vivimos tan juntos y, nunca como hoy, marcados por la soledad.
Nunca, como hoy, tan lleno de cosas y con la sensación de que nos falta algo.
Pidamos a María que, en este mes de mayo, y animados por el espíritu pascual, pongamos el corazón en lo que hacemos y en lo que decimos. Pero, sobre todo, que en este mes de mayo inundemos nuestras entrañas con lo que fue grande y decisivo en María: JESUS.
Todo ello lo representamos gráficamente con este corazón

ORACIÓN

Tu corazón, María,
rebosa agradecimiento.
Tu corazón, María,
desborda de felicidad.
Tu corazón, María,
se siente engrandecido por la presencia de Dios
Tu corazón, María,
ama incluso a aquellos que no te aman
¡Danos, María!
Un corazón sencillo
para acoger a Dios
Un corazón noble
para sincerarnos con El
Un corazón alegre
para sembrar la ilusión
Un corazón desprendido
para no mirarnos a nosotros mismos
Un corazón conciliador,
para no cerrarnos a los que nos rodean
Y, si por lo que sea,
ves que nuestros corazones
están cerrados con potentes candados:
ven a nuestro encuentro, María,
y rompe los eslabones que nos impiden ser libres.




SALUTACIONES

1ª. Madre mía del Carmen, bendita seáis; los serafines, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque me habéis dado vuestro Escapulario. Dios te salve, María, etc.

2ª. Madre mía del Carmen, bendita seáis; los serafines, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario sois salud de mi alma. Dios te salve, María, etc.

3ª. Madre mía del Carmen, bendita seáis; los tronos, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario me protegéis contra todos los peligros.Dios te salve, María, etc.

4ª. Madre mía del Carmen, bendita seáis una y mil veces; las dominaciones, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario me defendéis de las tentaciones del enemigo. Dios te salve, Maria, etc.

5ª. Madre mía del Carmen y Reina de mi corazón, bendita seáis; los querubines, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario sois la paz y la alegría de mi alma. Dios te salve, María, etc.

6ª. Madre mía del Carmen, bendita seáis; los arcángeles, los justos y los santos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario me habéis hecho especialísimo hijo vuestro. Dios te salve, María, etc.

7ª. Madre mía, madre de mi corazón y Reina de mi amor, os doy mi alma, mi vida, mi corazón, y quiero que os alaben las Virtudes y todas las criaturas, porque con vuestro Escapulario me habéis infundido la esperanza de que os veré en el cielo... No me dejéis, Madre mía. Dios te salve, María, etc.


MES DE MAYO A NUESTRA MADRE: DIA 2.

Prodigioso y admirable
Imán de nuestro desvelo;
Nubecilla del Carmelo,
Sednos protectora y Madre.


Salve, Reina de los, cielos,
De misericordia Madre,
Vida y dulzura divina;
Esperanza nuestra, Salve; 

Nubecilla etc.



Dios te Salve, Templo hermoso
Del divino Verbo en carne,
Sálvete Dios, Madre Virgen,
Pues eres Virgen y Madre;

Nubecilla etc.



Volvednos, Madre piadosa,
Vuestros ojos admirables,
Y mirad por vuestros hijos,
Pues que sois piadosa Madre;

Nubecilla etc.



Socorrednos, pues escucha
Que en las penas y combates
A ti suspiramos todos
En este lloroso valle;

Nubecilla etc.



Mostradnos a vuestro Hijo
De Josafat en el Valle,
Piadoso, pues que nació
De ese cristal admirable;

Nubecilla etc.



Rogad por vuestros devotos
A la bondad inefable;
Pues murió para salvarnos,
Por su clemencia nos salve; 

Nubecilla del Carmelo,
Sednos protectora y Madre.



V. Ruega por nos, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo.

REFLEXIÓN


¡Ojos que no ven, corazón que no siente!, dice el viejo refrán.
En María, esto no se cumplió. Vivió siempre con los ojos puestos en los planes que Dios tenía preparado para Ella.
En Nazaret, con sus pupilas dilatadas, dijo que "sí". Que, estaba dispuesta, como un cheque en blanco para que Dios firmase cuando quisiera y como quisiera.
En el crecimiento de Jesús, abrió bien los ojos para que, Jesús, anduviese por los caminos que conducían a Dios.
En el final de la vida de Jesús, aún con lágrimas, nunca el sollozo se antepuso a la altura con la que, María, encaró y vivió la pasión, la muerte y la resurrección de Cristo.
Y es que, María, abrió los ojos para Dios y, además, le brindó todo su corazón. ¿Se puede esperar más por parte de Dios? ¿Pudo dar más una humilde nazarena que a sí misma?

¿Detrás de que corren nuestras miradas?
¿Vemos la profundidad de las cosas y de los acontecimientos o nos quedamos en la superficialidad?
¿Somos solidarios cuando contemplamos causas injustas que hacen sufrir?
Presentamos, ante María, unas gafas. Que Dios nos ayude a no perderle de vista.

ORACIÓN

TUS OJOS, MARIA
Son grandes, porque quedaron embelesados
por el anuncio del Angel
Están limpios, por las lágrimas de emoción
en el Nacimiento de Cristo
Son risueños, por la juventud y la hermosura
de Aquella que los lleva
Son inquietos, porque nunca se cansan de mirar al Hijo
Están sanos, porque siempre miraron
en la dirección adecuada
No tienen tensión, porque saben cerrarse
ante Aquel que es descanso
No tienen brizna alguna,
porque Dios los cuida con amor de Padre
No están ciegos porque, al pie de la cruz,
los mantuviste despiertos
No son insensibles, porque desde la cruz,
Jesús los llamó a ver a los hombres como a sus hijos
No parpadean porque, ante la situación del mundo,
saben que han de estar bien abiertos
No huyen, porque ante el mal tiempo,
han de ayudar a los demás a descubrir el horizonte



SALUTACIONES

1ª. Madre mía del Carmen, bendita seáis; los serafines, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque me habéis dado vuestro Escapulario. Dios te salve, María, etc.

2ª. Madre mía del Carmen, bendita seáis; los serafines, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario sois salud de mi alma. Dios te salve, María, etc.

3ª. Madre mía del Carmen, bendita seáis; los tronos, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario me protegéis contra todos los peligros.Dios te salve, María, etc.

4ª. Madre mía del Carmen, bendita seáis una y mil veces; las dominaciones, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario me defendéis de las tentaciones del enemigo. Dios te salve, Maria, etc.

5ª. Madre mía del Carmen y Reina de mi corazón, bendita seáis; los querubines, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario sois la paz y la alegría de mi alma. Dios te salve, María, etc.

6ª. Madre mía del Carmen, bendita seáis; los arcángeles, los justos y los santos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario me habéis hecho especialísimo hijo vuestro. Dios te salve, María, etc.

7ª. Madre mía, madre de mi corazón y Reina de mi amor, os doy mi alma, mi vida, mi corazón, y quiero que os alaben las Virtudes y todas las criaturas, porque con vuestro Escapulario me habéis infundido la esperanza de que os veré en el cielo... No me dejéis, Madre mía. Dios te salve, María, etc.

MES DE MAYO A NUESTRA MADRE: DIA 1

1.Saludo

Un año más venimos delante de tu imagen con estas flores.
Las hemos cortado y traído hasta este lugar, para Tí.
Son flores de amor:  ¡ Te queremos!
Son flores de agradecimiento: ¡Cuánto hiciste por Dios y por nosotros!
Son flores de perdón: ¡Cuántas veces no hacemos lo que debemos!
Son flores de alegría: ¡Estamos contentos por la Resurrección de Jesús!
Son flores de compromiso: ¡Queremos ser como Jesús!
Son flores de esperanza: ¡Ayúdanos a construir un mundo mejor!
Son flores de justicia: ¡Enséñanos a  trabajar por el bien de los demás!
Son flores de familia: ¡Que no olvidemos amar de verdad a nuestra Iglesia!
Son flores de esfuerzo: ¡Que finalicemos con éxito el curso!
Aquí las tienes, María.
Aunque las flores se marchiten, no permitas que se mueran
los sentimientos y deseos que ponemos en ellas.
Recíbelas y no olvides nuestros nombres, trabajos,
pensamientos, ilusiones y fe.
Amén

REFLEXIÓN
El tiempo de Pascua, es el tiempo de la alegría. La Resurrección de Jesús ilumina el ser de nuestra vida cristiana.
Las manos de María, acogieron en el pesebre, a un Jesús que -siendo Niño- tenía la grandeza del mismo Dios.
Las manos de María, sostuvieron al pie de la cruz, a un Jesús que siendo fuerte se hizo débil por salvarnos.
El mes de mayo, ayudados por las MANOS DE MARIA, son días para abrir las nuestras y acoger el fruto de la Pascua: ¡Ha resucitado!
Las MANOS DE MARIA supieron acoger, acunar, cuidar, alimentar y -en los momentos de prueba- sostener el cuerpo de Jesús.
Hoy, además, con las manos de María, tenemos un recuerdo especial por los que trabajan. Por aquellos que saben ofrecer su esfuerzo y su tesón por completar y perfeccionar la creación de Dios.

¿Acogemos la Eucaristía con devoción y preparación?
¿Acunamos a los "nuevos cristos" que salen a nuestro encuentro?
¿Cuidamos la fe con una oración sólida, sistemática y convencida?
¿Alimentamos nuestro amor a Dios con nuestra confianza en El?
¿Ofrecemos el trabajo que realizamos para gloria de Dios y bien de las personas?
En este primer día de mayo, simbolizando el esfuerzo y el trabajo de los hombres y mujeres, acercamos hasta María, una paleta de construcción.

2. ORACIÓN

TUS MANOS, MARIA
Son grandes, porque en ellas,
todos cabemos
Son pequeñas, porque en ellas,
se desborda el Misterio de Dios
Son limpias, porque ellas,
no conocieron la corrupción
Son delicadas, porque ellas,
acariciaron el tesoro más preciado: Jesús
Son cuidadas, porque ellas,
fueron bendecidas desde el principio por Dios
Son orantes, porque ellas,
supieron juntarse para alabar al Creador
Son señales, porque ellas,
siempre nos enseñan el camino hacia Jesús
Son decididas, porque ellas,
no se echaron atrás ante las dificultades
Son amantes, porque ellas,
amaron con locura
Amén

Canto y Ave María
J.Leoz

Y ELLA, LLENA LA ESTANCIA CON EL PERFUME DE SUS VIRTUDES

Llegó un año más el Mes de Mayo, ese mes lleno del color de las flores en nuestros patios, en nuestros jardines, por los caminos que surcan nuestros campos... por algo el mes más colorido y bello del año, es el escogido para honrar, venerar y amar a la Madre de Dios, y para alabar al Padre, que tantas maravillas hizo en su humilde esclava, y a la que llamarán bienaventurada por todas las generaciones.

Sí, Ella es bienaventurada, porque acogió al Señor en su vida, fue su primer discípula, aprendió a amar como Dios, del mismo Dios, y nos muestra el sendero que lleva hasta su corazón, invitándonos a seguir las huellas de su propia fe.

En nuestro Templo Parroquial, su imagen ya ocupa un lugar destacado en este Mes de las Flores a María, ayudándonos a fijarnos en todo lo que Ella representa, y sobre todo, a imitar una vida, que encandiló al mismo Dios.

Todas las tardes, antes de la Eucaristía de las 8, nos unimos en la oración del Santo Rosario, y en las meditaciones del Mes de María.

¡Dichosa Tú que has creído...porque se cumplirá todo lo que ha dicho el Señor!