GRUPO DE ORACIÓN "REINA DE LA PAZ Y PADRE PÍO" CERRILLO DE MARACENA

GRUPO DE ORACIÓN "REINA DE LA PAZ Y PADRE PÍO" CERRILLO DE MARACENA

NUESTRA MADRE DEL CARMEN DE ÍLLORA

miércoles, 18 de febrero de 2015

MIÉRCOLES DE CENIZA EN LA PARROQUIA DE ÍLLORA


Un año más, hemos vivido intensamente el comienzo de la Cuaresma en nuestra Parroquia de Íllora. Un Templo abarrotado de niños y padres, de jóvenes y mayores, nos invitaba a compartir el gozo de la fe, y el deseo de ser fieles a Cristo, para lo que necesitamos una conversión continua, que nos ayude a vivir coherentemente nuestra confianza en Dios.

Nuestro Párroco, en pleno resfriado, ha puesto todo de su parte, para que vivamos esta celebración intensamente.

Catequistas, padres, los mismos niños, han participado activamente, y con la ayuda de Coca y Mercedes, Paquita, Carmen, Paqui, Amor, Jacinta... con sus voces nos han animado a cantar al Señor, a centrarnos en cada uno de los símbolos de este día tan importante.

Muchísimas gracias a Padres, a Catequistas, al Coro, a nuestro Párroco, por haber hecho posible, una celebración del Miércoles de ceniza, tan entrañable para todos.





















































































































MENSAJE PARA LA CUARESMA 2015 DEL PAPA FRANCISCO


«Fortalezcan sus corazones» (St 5,8)
Queridos hermanos y hermanas:
La Cuaresma es un tiempo de renovación para la Iglesia, para las comunidades y para cada creyente. Pero sobre todo es un «tiempo de gracia» (2 Co 6,2). Dios no nos pide nada que no nos haya dado antes: «Nosotros amemos a Dios porque él nos amó primero» (1 Jn 4,19). Él no es indiferente a nosotros. Está interesado en cada uno de nosotros, nos conoce por nuestro nombre, nos cuida y nos busca cuando lo dejamos.
Cada uno de nosotros le interesa; su amor le impide ser indiferente a lo que nos sucede. Pero ocurre que cuando estamos bien y nos sentimos a gusto, nos olvidamos de los demás (algo que Dios Padre no hace jamás), no nos interesan sus problemas, ni sus sufrimientos, ni las injusticias que padecen… Entonces nuestro corazón cae en la indiferencia: yo estoy relativamente bien y a gusto, y me olvido de quienes no están bien. Esta actitud egoísta, de indiferencia, ha alcanzado hoy una dimensión mundial, hasta tal punto que podemos hablar de una globalización de la indiferencia. Se trata de un malestar que tenemos que afrontar como cristianos.
Cuando el pueblo de Dios se convierte a su amor, encuentra las respuestas a las preguntas que la historia le plantea continuamente. Uno de los desafíos más urgentes sobre los que quiero detenerme en este Mensaje es el de la globalización de la indiferencia.
La indiferencia hacia el prójimo y hacia Dios es una tentación real también para los cristianos. Por eso, necesitamos oír en cada Cuaresma el grito de los profetas que levantan su voz y nos despiertan.
Dios no es indiferente al mundo, sino que lo ama hasta el punto de dar a su Hijo por la salvación de cada hombre. En la encarnación, en la vida terrena, en la muerte y resurrección del Hijo de Dios, se abre definitivamente la puerta entre Dios y el hombre, entre el cielo y la tierra.
Y la Iglesia es como la mano que tiene abierta esta puerta mediante la proclamación de la Palabra, la celebración de los sacramentos, el testimonio de la fe que actúa por la caridad (cf. Ga 5,6). Sin embargo, el mundo tiende a cerrarse en sí mismo y a cerrar la puerta a través de la cual Dios entra en el mundo y el mundo en Él. Así, la mano, que es la Iglesia, nunca debe sorprenderse si es rechazada, aplastada o herida.
El pueblo de Dios, por tanto, tiene necesidad de renovación, para no ser indiferente y para no cerrarse en sí mismo. Querría proponerles tres pasajes para meditar acerca de esta renovación.
1. «Si un miembro sufre, todos sufren con él» (1 Co 12,26) – La Iglesia
La caridad de Dios que rompe esa cerrazón mortal en sí mismos de la indiferencia, nos la ofrece la Iglesia con sus enseñanzas y, sobre todo, con su testimonio. Sin embargo, sólo se puede testimoniar lo que antes se ha experimentado. El cristiano es aquel que permite que Dios lo revista de su bondad y misericordia, que lo revista de Cristo, para llegar a ser como Él, siervo de Dios y de los hombres.
Nos lo recuerda la liturgia del Jueves Santo con el rito del lavatorio de los pies. Pedro no quería que Jesús le lavase los pies, pero después entendió que Jesús no quería ser sólo un ejemplo de cómo debemos lavarnos los pies unos a otros. Este servicio sólo lo puede hacer quien antes se ha dejado lavar los pies por Cristo. Sólo éstos tienen "parte" con Él (Jn 13,8) y así pueden servir al hombre.
La Cuaresma es un tiempo propicio para dejarnos servir por Cristo y así llegar a ser como Él. Esto sucede cuando escuchamos la Palabra de Dios y cuando recibimos los sacramentos, en particular la Eucaristía. En ella nos convertimos en lo que recibimos: el cuerpo de Cristo. En él no hay lugar para la indiferencia, que tan a menudo parece tener tanto poder en nuestros corazones. Quien es de Cristo pertenece a un solo cuerpo y en Él no se es indiferente hacia los demás. «Si un miembro sufre, todos sufren con él; y si un miembro es honrado, todos se alegran con él» (1 Co 12,26).
La Iglesia es communio sanctorum porque en ella participan los santos, pero a su vez porque es comunión de cosas santas: el amor de Dios que se nos reveló en Cristo y todos sus dones. Entre éstos está también la respuesta de cuantos se dejan tocar por ese amor. En esta comunión de los santos y en esta participación en las cosas santas, nadie posee sólo para sí mismo, sino que lo que tiene es para todos.
Y puesto que estamos unidos en Dios, podemos hacer algo también por quienes están lejos, por aquellos a quienes nunca podríamos llegar sólo con nuestras fuerzas, porque con ellos y por ellos rezamos a Dios para que todos nos abramos a su obra de salvación.
2. «¿Dónde está tu hermano?» (Gn 4,9) – Las parroquias y las comunidades
Lo que hemos dicho para la Iglesia universal es necesario traducirlo en la vida de las parroquias y comunidades. En estas realidades eclesiales ¿se tiene la experiencia de que formamos parte de un solo cuerpo? ¿Un cuerpo que recibe y comparte lo que Dios quiere donar? ¿Un cuerpo que conoce a sus miembros más débiles, pobres y pequeños, y se hace cargo de ellos? ¿O nos refugiamos en un amor universal que se compromete con los que están lejos en el mundo, pero olvida al Lázaro sentado delante de su propia puerta cerrada? (cf. Lc 16,19-31).
Para recibir y hacer fructificar plenamente lo que Dios nos da es preciso superar los confines de la Iglesia visible en dos direcciones.
En primer lugar, uniéndonos a la Iglesia del cielo en la oración. Cuando la Iglesia terrenal ora, se instaura una comunión de servicio y de bien mutuos que llega ante Dios. Junto con los santos, que encontraron su plenitud en Dios, formamos parte de la comunión en la cual el amor vence la indiferencia.
La Iglesia del cielo no es triunfante porque ha dado la espalda a los sufrimientos del mundo y goza en solitario. Los santos ya contemplan y gozan, gracias a que, con la muerte y la resurrección de Jesús, vencieron definitivamente la indiferencia, la dureza de corazón y el odio. Hasta que esta victoria del amor no inunde todo el mundo, los santos caminan con nosotros, todavía peregrinos. Santa Teresa de Lisieux, doctora de la Iglesia, escribía convencida de que la alegría en el cielo por la victoria del amor crucificado no es plena mientras haya un solo hombre en la tierra que sufra y gima: «Cuento mucho con no permanecer inactiva en el cielo, mi deseo es seguir trabajando para la Iglesia y para las almas» (Carta 254,14 julio 1897).
También nosotros participamos de los méritos y de la alegría de los santos, así como ellos participan de nuestra lucha y nuestro deseo de paz y reconciliación. Su alegría por la victoria de Cristo resucitado es para nosotros motivo de fuerza para superar tantas formas de indiferencia y de dureza de corazón.
Por otra parte, toda comunidad cristiana está llamada a cruzar el umbral que la pone en relación con la sociedad que la rodea, con los pobres y los alejados. La Iglesia por naturaleza es misionera, no debe quedarse replegada en sí misma, sino que es enviada a todos los hombres.
Esta misión es el testimonio paciente de Aquel que quiere llevar toda la realidad y cada hombre al Padre. La misión es lo que el amor no puede callar. La Iglesia sigue a Jesucristo por el camino que la lleva a cada hombre, hasta los confines de la tierra (cf. Hch 1,8). Así podemos ver en nuestro prójimo al hermano y a la hermana por quienes Cristo murió y resucitó. Lo que hemos recibido, lo hemos recibido también para ellos. E, igualmente, lo que estos hermanos poseen es un don para la Iglesia y para toda la humanidad.
Queridos hermanos y hermanas, cuánto deseo que los lugares en los que se manifiesta la Iglesia, en particular nuestras parroquias y nuestras comunidades, lleguen a ser islas de misericordia en medio del mar de la indiferencia.
3. «Fortalezcan sus corazones» (St 5,8) – La persona creyente
También como individuos tenemos la tentación de la indiferencia. Estamos saturados de noticias e imágenes tremendas que nos narran el sufrimiento humano y, al mismo tiempo, sentimos toda nuestra incapacidad para intervenir. ¿Qué podemos hacer para no dejarnos absorber por esta espiral de horror y de impotencia?
En primer lugar, podemos orar en la comunión de la Iglesia terrenal y celestial. No olvidemos la fuerza de la oración de tantas personas. La iniciativa 24 horas para el Señor, que deseo que se celebre en toda la Iglesia —también a nivel diocesano—, en los días 13 y 14 de marzo, es expresión de esta necesidad de la oración.
En segundo lugar, podemos ayudar con gestos de caridad, llegando tanto a las personas cercanas como a las lejanas, gracias a los numerosos organismos de caridad de la Iglesia. La Cuaresma es un tiempo propicio para mostrar interés por el otro, con un signo concreto, aunque sea pequeño, de nuestra participación en la misma humanidad.
Y, en tercer lugar, el sufrimiento del otro constituye un llamado a la conversión, porque la necesidad del hermano me recuerda la fragilidad de mi vida, mi dependencia de Dios y de los hermanos. Si pedimos humildemente la gracia de Dios y aceptamos los límites de nuestras posibilidades, confiaremos en las infinitas posibilidades que nos reserva el amor de Dios. Y podremos resistir a la tentación diabólica que nos hace creer que nosotros solos podemos salvar al mundo y a nosotros mismos.
Para superar la indiferencia y nuestras pretensiones de omnipotencia, quiero pedir a todos que este tiempo de Cuaresma se viva como un camino de formación del corazón, como dijo Benedicto XVI (Ct. enc. Deus caritas est, 31).
Tener un corazón misericordioso no significa tener un corazón débil. Quien desea ser misericordioso necesita un corazón fuerte, firme, cerrado al tentador, pero abierto a Dios. Un corazón que se deje impregnar por el Espíritu y guiar por los caminos del amor que nos llevan a los hermanos y hermanas. En definitiva, un corazón pobre, que conoce sus propias pobrezas y lo da todo por el otro.
Por esto, queridos hermanos y hermanas, deseo orar con ustedes a Cristo en esta Cuaresma: "Fac cor nostrum secundum Cor tuum": "Haz nuestro corazón semejante al tuyo" (Súplica de las Letanías al Sagrado Corazón de Jesús). De ese modo tendremos un corazón fuerte y misericordioso, vigilante y generoso, que no se deje encerrar en sí mismo y no caiga en el vértigo de la globalización de la indiferencia.
Con este deseo, aseguro mi oración para que todo creyente y toda comunidad eclesial recorra provechosamente el itinerario cuaresmal, y les pido que recen por mí. Que el Señor los bendiga y la Virgen los guarde.
Vaticano, 4 de octubre de 2014
Fiesta de san Francisco de Asís

FRANCISCUS PP.

XIII SEMANA DIOCESANA DE LA FAMILIA

El Arzobispo da la bienvenida a las tres nuevas religiosas que atenderán la Residencia de ancianas "El Refugio".


El Arzobispo da la bienvenida a las tres nuevas religiosas que atenderán la Residencia de ancianas "El Refugio".
La Residencia de ancianas "El Refugio", obra de la Hermandad y Hospital de la Caridad y Refugio de Granada, ha acogido a las nuevas religiosas que se encargarán de la pastoral y la atención integral de las residentes.
El Arzobispo de Granada celebró ayer la Eucaristía en la Residencia "El Refugio" para dar la bienvenida a las tres religiosas dominicas hijas de Nuestra Señora de Nazaret, procedentes de Colombia, que dirigirán a partir de ahora el centro.
La Residencia "El refugio" es una obra de la Hermandad y Hospital de la Caridad y Refugio de Granada, fundada en la época de los Reyes Católicos, cuyas primeras constituciones datan de 1513.
El centro fue hospital de mujeres hasta 1910 y a partir de ahí, se convirtió en residencia de ancianas hasta la fecha. Es una residencia de confesión católica, donde viven 64 ancianas y se les cuida con dedicación y cariño en su vejez.
La residencia "El Refugio" en los últimos 153 años de funcionamiento ha estado atendida por las hijas de la Caridad pero debido a su avanzada edad se retiraron, y por petición de la Hermandad a nuestro Arzobispo, Mons. Javier Martínez, las religiosas dominicas hijas de Nuestra Señora de Nazaret llegan a Granada para encargarse de la tarea pastoral de la Residencia "El Refugio".
Mons. Javier Martínez expresó la gratitud al Señor por la llegada de las hermanas y habló de ello en la homilía: "Entonces, con mucha sencillez ha decidido eso el Señor, de vuestra venida y de lo que representa vuestra presencia aquí. Los hermanos me lo dijeron con toda claridad: -Nosotros queremos de una presencia nítida y claramente de vida consagrada, de vida religiosa porque eso da un tono diferente a la residencia. El tono que está expresado en la gratuidad de vuestro don al Señor, y gratuidad del don al Señor luego se traduce en la gratuidad del afecto, del cariño, a las personas, a todo ser humano".
En la Eucaristía participaron las ancianas residentes, las religiosas dominicas y las hijas de la Caridad, los miembros de la Hermandad, y muchos familiares, trabajadores y amigos que quisieron acompañarlas en este día.
Al terminar la Eucaristía, los asistentes pasaron a la sala capitular, donde el hermano mayor de la Hermandad y Hospital de la Caridad y el Refugio de Granada, Carlos Romero, leyó un discurso de bienvenida a las religiosas, agradeciendo al arzobispo su apoyo en esta tarea y acogiendo con afecto a las hermanas dominicas hijas de Nuestra Señora de Nazaret.
NUEVA COMUNIDAD EN GRANADA
La Congregación de dominicas hijas de Nuestra Señora de Nazaret se constituye en nuestra Diócesis con tres hermanas procedentes de Colombia: la hermana Rosa, la hermana Nelsi y la hermana Diana.
En la Eucaristía de bienvenida, las hermanas estuvieron acompañadas por tres religiosas de la Congregación, entre ellas la madre superior de Madrid y la de Sevilla.
Tras la celebración de la Eucaristía, dos de las religiosas leyeron el Estatuto de la erección de la casa religiosa en la Diócesis, firmado por nuestro Arzobispo, en el que se señala la apertura de la nueva comunidad en Granada, con domicilio en la Residencia El Refugio, en callejón del Pretorio, número 2.

Asimismo, una de las monjas dominicas hijas de Nuestra Señora de Nazaret leyó el decreto canónico por el cual se establece la comunidad religiosa en Granada, con la finalidad de atender la pastoral y atención integral al adulto mayor en la residencia el Refugio.

Exposición sobre la figura y obra de la granadina Teresa Titos Garzón


Se inaugura el sábado día 14 y podrá visitarse gratuitamente en el Camarín de la Virgen del Rosario hasta el día 28.
Coincidiendo con el día en que se conmemora el centenario del fallecimiento de la madre Teresa Titos Garzón, granadina que fundó la Congregación de Santo Domingo, la Archicofradía del Rosario y la Congregación de Santo Domingo organizan una exposición para dar a conocer su figura y obra, que se inaugura el sábado día 14 y podrá visitarse gratuitamente hasta el día 28.
En la muestra podrán verse objetos como imaginería, bordados –en cuya elaboración destacó la Congregación-, objetos personales y curiosidades. Asimismo, entre las piezas destacables figuran varios tornos bordados, mantos y sayas de la Virgen del Rosario y el mantolín del Señor de la Humildad, así como fotografías y documentos, informó la Archicofradía del Santísimo Rosario.
La exposición podrá visitarse gratuitamente en el Camarín de la Virgen del Rosario, joya del Barroco hispánico, del 14 al 28 de febrero en horario de 17 a 19:30 horas. La entrada es gratuita.
MADRE TERESA TITOS
La madre Teresa Titos nació en Granada en 1852, ingresó en el beaterio de Santo Domingo fundado en 1704, renovándolo y transformándolo en la Congregación de Santo Domingo, dedicada a la educación de los más pobres, especialmente a la formación de la mujer. La madre Teresa Titos falleció en Granada el 14 de febrero de 1915. La Congregación por ella fundada hoy está presente en España, Venezuela, Colombia, Congo, Cuba, Ucrania y Camerún. La Congregación de Santo Domingo, desde que era beaterio, han sido las camareras de la Virgen del Rosario, Copatrona de Granada, y han realizado muchos de los elementos de su ajuar.

CELEBRACIÓN DE LA APARICIÓN DE LA VIRGEN DE LAS ANGUSTIAS


El domingo día 8 de febrero en su Basílica.
El pasado domingo día 8 de Febrero de 2015 se celebró con toda solemnidad la Festividad de la Aparición de la Stma. Virgen de las Angustias en su Basílica, totalmente abarrotada de fieles.
La Eucaristía se celebró a las 12 del mediodía y fue presidida por el Vicario General Moderador de la Curia de Granada, D. Manuel Reyes Ruiz, acompañado de D. Francisco Molina Carretero, Párroco de la Basílica. D. Manuel inició la Eucaristía diciendo que hoy es un día gozoso para todos nosotros por varias razones: Se van a imponer las medallas de la Stma. Virgen de las Angustias a los nuevos hermanos que entran a formar parte de la Hermandad; después de la Eucaristía va a tener lugar la bendición e inauguración del Centro Plural de Caridad, que la Hermandad ha realizado con tanto esfuerzo, ilusión y cariño para aliviar las necesidades de los más desfavorecidos. Este centro contará con almacén de alimentos para los pobres, servicio sanitario etc. ; hoy también se celebra el día de la Campaña de Manos Unidas contra el Hambre; terminó diciendo: "... y sobre todo es el domingo, el día de la Resurrección del Señor; y alrededor de la figura de Jesucristo y de la presencia de Jesucristo resucitado, nos sentimos hermanos y nos sentimos gozosos para celebrar este día. Con estos sentimientos comenzamos la celebración, pidiendo perdón por nuestro pecados".
Las lecturas de la misa han sido realizadas por miembros de la Hermandad, así como las peticiones. D. Manuel Reyes, ha empezado su homilía diciendo: "¡Qué tarde de sábado más bonita nos relata este santo Evangelio! La vive con plenitud Jesús con sus primeros discípulos: Los dos hermanos Santiago y Juan y Andrés y Simón. Estamos en Cafarnaúm, es una tarde de sábado. El día del descanso de los judíos. Los sucesos comienzan al salir de la sinagoga de celebrar la liturgia del sábado y no llevan a los enfermos hasta que no termina el día con la puesta del sol, entonces es cuando llevan a los enfermos para que los cure. El Evangelio nos muestra a Jesús verdaderamente atractivo. Es un relato precioso. Sólo la frase que le dicen los apóstoles en la mañana del primer día de la semana, cuando lo encuentran después de la oración nocturna: "Todo el mundo te busca" no me digáis que no es una frase preciosa: "Todo el mundo te busca, Jesús". Verdaderamente aparece aquí Jesús como la palabra viva, como el Maestro atractivo. Como el taumaturgo, el obrador de milagros admirables, como el orante, que pasa la noche en oración en el descampado del monte. Es una abnegable imagen la que nos da este domingo el Evangelio de Jesús..." A continuación desarrolló las tres facetas que aparecen en Jesús: La atención a los enfermos, que siempre tuvo para mitigar el dolor y su amor para todos los que sufren; otro aspecto es la oración con el Padre; y la tercera faceta que podemos ver en este Evangelio es la de Jesús predicador y evangelizador para presentar la nueva noticia de la llegada del Reino de Dios y la llamada a la conversión y a la búsqueda de Dios. Estas características son las que tienen que impregnar la vida de todos los cristianos: La oración, la caridad y ser evangelizadores de la palabra de Dios, con nuestro ejemplo y testimonio. Manifestó D. Manuel que, especialmente los que hoy van a recibir la medalla de la Hermandad y formar parte de la misma, deben tenerlas muy presentes para, con el ejemplo de sus vidas, dar testimonio del amor a la Stma. Virgen de las Angustias y a Jesucristo, su Hijo, con la oración, la caridad y ser evangelizadores. Continuó su homilía reflexionando sobre la celebración de la Campaña contra el Hambre de Manos Unidas, haciendo hincapié en que nuestra ayuda generosa, contribuirá a que todos los proyectos que organiza Manos Unidas en beneficio de los más necesitados se puedan llevar a la práctica, paliando las necesidades urgentes que muchas personas pobres padecen en este mundo.
A continuación se tuvo la ceremonia de la entrega de las medallas de la Hermandad con la imagen de la Stma. Virgen de las Angustias en el anverso y el Sagrado Corazón en el reverso, a los nuevos hermanos, que en total han sido treinta y tres, distribuidos así: 15 del Cuerpo de Horquilleros, 2 del Cuerpo de Palieros y 16 del Cuerpo de Hermanas Cofrades. La Secretaria General de la Hermandad, María del Carmen González Pareja fue nombrando a los nuevos hermanos que iban acercándose al altar para recibir las medallas, que les fueron entregadas por el Celebrante y por miembros de la Junta de Gobierno de la Hermandad, con su Hermano Mayor D. Francisco Salazar.
La Santa Misa fue acompañada por los cantos de la Coral Parroquial Virgen de las Angustias, que contribuyó a la solemnidad de la celebración.
D. Francisco Salazar Hermano Mayor de la Hermandad, hizo la Consagración a la Stma. Virgen de las Angustias, que terminaba así: "...Por nuestra parte, querida Madre, prometemos cumplir fielmente el compromiso y las obligaciones, que como Hermanos Horquilleros, Hermanos Palieros y Hermanas Cofrades, hemos adquirido al formar parte de tu Hermandad".
El Himno Oficial a la Virgen cerró con los vivas y aplausos finales esta maravillosa celebración, repleta de espiritualidad, de la Aparición de la Santísima Virgen de las Angustias, que todos los años tiene lugar el segundo domingo de Febrero.

Antonio Joaquín Mezcua Roelas

ANTE LA PRÓXIMA CUARESMA...

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“DIEZ DÍAS SIN PANTALLA”
(“10 días con una forma diferente de mirar”)
Vivimos en un mundo de cambios muy rápidos, bombardeados por una excesiva información que nos viene a través de tres pantallas: televisor, internet y teléfono móvil. El uso de los medios de comunicación modernos puede ser por un lado de gran utilidad, y por otro lado, puede crear cierta adicción. Con el fin de resistir al “Goliat moderno”, la Oficina parroquial de Citluk, la Orden Terciaria franciscana de laicos, y la juventud franciscana, movidos por el ejemplo de la asociación CINAZ de Zadar, han lanzado una iniciativa con el lema “DIEZ DIAS SIN PANTALLA” (10 días con una forma diferente de mirar). La iniciativa comienza el Miércoles de Ceniza, 18 de febrero de 2015.
Los objetivos de esta iniciativa son cuatro:
1. Disminuir el tiempo gastado ante las pantallas, para mejorar la comunicación entre los alumnos, y entre los padres y los hijos.
2. Lograr una capacidad personal para desarrollar posturas críticas hacia los contenidos y actividades que los medios de comunicación nos transmiten, y para reconocer los peligros de la violencia y del maltrato difundidos a través de internet.
3. Mejorar la planificación del tiempo libre.
4. Y, finalmente -lo más importante-, aprovechar el tiempo ganado para amar más a Dios y a las personas con las que vivimos y con las que nos encontramos a diario.
Para más información, escribid al correo electrónico: fmihalj@yahoo.es
Únete tú también a la iniciativa “DIEZ DÍAS SIN PANTALLA”, porque ¡tú sí que puedes!

Coordinador de la iniciativa:
Fray Danko Perutina



 

CANDELARIA 2015 EN ALOMARTES


Un año más, la Parroquia de Alomartes, con su Hermandad, han celebrado por todo lo alto, la fiesta de la Candelaria. Dicha celebración festiva en Alomartes, es intensamente vivida por todas las familias, que por la zona de los "tomillares" se reúnen para comer ricas viandas, y para compartir una copa de vino.

D. Juan Carlos,  Párroco de la localidad, junto a la Hermandad Patronal, que siempre están para todo lo que hace falta en la Parroquia, comenzaron a celebrar dicha fiesta, con la procesión de la imagen que lleva este nombre en el Templo Parroquial.
Y como todo lo que se organiza en Alomartes, ha tenido la mejor respuesta por parte del pueblo y de tantas personas como en este día se acercan junto a la Virgen.
En este año, se celebró el Sábado, 7 de Febrero. Y ni el frío intenso, quitó calor de fe, a un acto hermosísimo, y lleno de sentido cristiano.

Enhorabuena a la Parroquia y a la Hermandad Patronal de Alomartes...pues nos estáis enseñando mucho a todos los pueblos de alrededor.