GRUPO DE ORACIÓN "REINA DE LA PAZ Y PADRE PÍO" CERRILLO DE MARACENA

GRUPO DE ORACIÓN "REINA DE LA PAZ Y PADRE PÍO" CERRILLO DE MARACENA

NUESTRA MADRE DEL CARMEN DE ÍLLORA

domingo, 8 de julio de 2012

PROCESIÓN DE NUESTRA MADRE DEL CARMEN DE ÍLLORA (GRANADA)

Este próximo Sábado, 14 de Julio, la Parroquia de la Encarnación de Íllora, junto a todos los devotos de la Virgen del Carmen, que forman su Hermandad, darán gracias a Dios, por el don de Nuestra Madre, la Virgen, en la Eucaristía que se celebrará a las ocho y media de la tarde, y que continuará con la procesión de la imagen bendita de la Virgen, por las calles del pueblo de Íllora.
El recorrido de la procesión será el siguiente: Cuesta Hospital, Sánchez González, Rifa, Cueva, Cuesta Pilas, Molinos, Santo Cristo, Real, Plaza de San Rogelio, y de nuevo a su Templo.
Nuestra Madre del Carmen, irá arropada por la presencia de la Juntas Directivas de todas las Hermandades y Cofradías de Íllora, por Hermandades de los pueblos vecinos, y por alguna que se trasladará desde Granada Capital.
Junto al Rvdo. P. D. José Luis Ontiveros López, Párroco de la localidad, las autoridades municipales, rendirán homenaje también a la Señora del Carmelo.
La Banda de tambores y cornetas "Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas" de la Hermandad del Rosario, del Realejo de Granada, acompañará a Nuestra Madre, en su recorrido procesional.
Os invitamos a participar de esta sencilla, pero emotiva manifestación de fe, de la mano de la Santísima Virgen del Carmen.
¡Os esperamos a todos y todas!

¡Viva la Virgen del Carmen!

miércoles, 4 de julio de 2012

SOLEMNE NOVENA EN HONOR DE NUESTRA MADRE SANTÍSIMA DEL CARMEN DE ÍLLORA (GRANADA)



Del Domingo 8 de Julio, al Lunes 16 de Julio, fiesta de la Virgen, se va a celebrar en la Parroquia de la Encarnación de Íllora, la Novena de agradecimiento y súplica, a Nuestra Madre del Carmen.
          El orden de la celebración de la misma será: A las 8 de la tarde: Exposición del Santísimo Sacramento. Rezo del Santo Rosario y ejercicio de la novena. A las 8 y media de la tarde: Bendición y Reserva del Santísimo. Eucaristía. Al final de la Eucaristía, canto de la Salve a la Virgen.
          Los dos únicos días que no habrá Exposición del Santísimo, será el Sábado 14 de Julio, día de la procesión de la Virgen, y el Lunes 16 de Julio, fiesta de la Virgen, ya que estaremos toda la mañana en la Adoración al Santísimo Sacramento. Cada día de la novena, estará presidida la celebración por D. José Luis Ontiveros López, Párroco de nuestra comunidad.

Todas las personas que tienen la medalla de la Virgen del Carmen, se pide que acudan a la celebración de cada día de la Novena y a la procesión, con la medalla de la Hermandad.

INTENCIONES DE CADA DÍA DE LA NOVENA:
Domingo, 8 de Julio: Por todas las actividades y
grupos de nuestra Parroquia.
Lunes, 9 de Julio: Por todos los jóvenes que han
partido para el cielo.
Martes, 10 de Julio: Por todos los 
conductores. Por la responsabilidad en la 
carretera.
Miércoles, 11 de Julio: Por todos los difuntos 
devotos de la Virgen del Carmen.
Jueves, 12 de Julio: Por todos los mayores y 
ancianos.
Viernes, 13 de Julio: Por la solución a la grave 
crisis que afecta a nuestra sociedad.
Sábado, 14 de Julio: Por los niños y los jóvenes.
Domingo, 15 de Julio: Por el pueblo de Íllora.
Lunes, 16 de Julio: Por las familias que reciben la
imagen de la Virgen del Carmen en sus hogares.
 

CARTELES ANUNCIADORES DE LAS CELEBRACIONES DEL CARMEN EN ÍLLORA

 Un año más, con la inestimable ayuda del joven carmelitano José Reyes de Guadix, tenemos ya los carteles que anuncian la próxima procesión de Nuestra Madre del Carmen de Íllora, así como todas las celebraciones más importantes en su honor.
En ambos carteles, la belleza de la Virgen, es la que destaca por encima de cualquier otro elemento, y la que nos invita a participar de unos actos, que sólo buscan ser expresión de nuestro agradecimiento a Dios, por habernos entregado a tan Celestial Madre, y de súplica, pues el camino de la vida es muy difícil, y sin el amor, la protección, y la compañía de nuestra Madre, la Virgen, no podríamos caminar seguros.
Desde esta página, queremos agradecer sinceramente a José Reyes, su inestimable ayuda, un año más, sus consejos, y la alegría que transmite por el Carmelo, por la Virgen, por la Semana Santa, por nuestras tradiciones, en una fe joven, que es envidiable. 

CAPILLA DOMICILIARIA DE LA VIRGEN

Pequeñita en tu capilla, vas repartiendo amor, son muchos los que a Tí acuden, Señora, en busca de consuelo, ofreciéndote su oración... y Tú a todos proteges, bajo tu manto de cielo, y nos llenas de esperanza, porque a tu Hijo nos ofreces, que es nuestra salvación. Virgen del Carmen bendita, qué poco falta para tu fiesta, ya se va llenando el aire del perfume de tu presencia, y de la alegría que nos das, cuando llegas a nuestro hogar, cuando te visitamos en la Iglesia, cuando tú nos bendices desde tus andas, al pasear como Reina por nuestras calles, por nuestras penas, transformándolo todo en paz, porque eres la Señora y la Madre más bella.

lunes, 2 de julio de 2012

VISITA DOMICILIARIA DE LA VIRGEN DEL CARMEN

Lo que parecía lejano y que quedaba mucho tiempo para vivirlo, se va acercando cada vez más, y nos va llenando de intensa ilusión. Hemos comenzado el mes de Julio, este mes, que tantos recuerdos nos trae a la cabeza, y que tantas alegrías nos dá, porque en él, celebramos a Nuestra Madre bendita, la Señora del Carmelo, Aquélla, que durante todo un año, va visitando nuestros hogares, nos llena de consuelo y esperanza en la Iglesia, centra nuestra mirada, y a la que estamos ya deseando ver en procesión, el próximo 14 de Julio, y celebrar su fiesta, el 16 de Julio.
 
Madre bendita del Carmen, sigue derramando tu bendición sobre el pueblo de Íllora, ayúdanos a vivir esperanzados en el futuro, porque está dibujado por Cristo, y si confiamos en Él, todo será distinto.
¡Qué poquito falta ya Señora para tu fiesta!

martes, 26 de junio de 2012

FIESTA DE NUESTRA MADRE DEL PERPETUO SOCORRO



Nuestra Señora del Perpetuo Socorro
Icono oriental antiguo de origen desconocido.

Fiesta: 27 de junio.

Patrona de los Padres Redentoristas y de Haití.
 
El icono original está en el altar mayor de la Iglesia de San Alfonso, muy cerca de la Basílica de Santa María la Mayor en Roma.
El icono de la Virgen, pintado sobre madera, de 21 por 17 pulgadas, muestra a la Madre con el Niño Jesús. El Niño observa a dos ángeles que le muestran los instrumentos de su futura pasión. Se agarra fuerte con las dos manos de su Madre Santísima quien lo sostiene en sus brazos. El cuadro nos recuerda la maternidad divina de la Virgen y su cuidado por Jesús desde su concepción hasta su muerte. Hoy la Virgen cuida de todos sus hijos que a ella acuden con plena confianza.

Historia

En el siglo XV un comerciante acaudalado de la isla de Creta (en el Mar Mediterráneo) tenía la bella pintura de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Era un hombre muy piadoso y devoto de la Virgen María. Cómo habrá llegado a sus manos dicha pintura, no se sabe. ¿Se le habría confiado por razones de seguridad, para protegerla de los sarracenos? Lo cierto es que el mercader estaba resuelto a impedir que el cuadro de la Virgen se destruyera como tantos otros que ya habían corrido con esa suerte.
Por protección, el mercader decidió llevar la pintura a Italia. Empacó sus pertenencias, arregló su negocio y abordó un navío dirigiéndose a Roma. En ruta se desató una violenta tormenta y todos a bordo esperaban lo peor. El comerciante  tomó el cuadro de Nuestra Señora, lo sostuvo en lo alto, y pidió socorro. La Santísima Virgen respondió a su oración con un milagro. El mar se calmó y la embarcación llegó a salvo al puerto de Roma.

Cae la pintura en manos de una familia

Tenía el mercader un amigo muy querido en la ciudad de Roma así que decidió pasar un rato con él antes de seguir adelante. Con gran alegría le mostró el cuadro y le dijo que algún día el mundo entero le rendiría homenaje a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
Pasado un tiempo, el mercader se enfermó de gravedad. Al sentir que sus días estaban contados, llamó a su amigo a su lecho y le rogó que le prometiera que, después de su muerte, colocaría la pintura de la Virgen en una iglesia digna o ilustre para que fuera venerada públicamente. El amigo accedió a la promesa pero no la llegó a cumplir por complacer a su esposa que se había encariñado con la imagen. 
Pero la Divina Providencia no había llevado la pintura a Roma para que fuese propiedad de una familia sino para que fuera venerada por todo el mundo, tal y como había profetizado el mercader. Nuestra Señora se le apareció al hombre en tres ocasiones, diciéndole que debía poner la pintura en una iglesia, de lo contrario, algo terrible sucedería. El hombre discutió con su esposa para cumplir con la Virgen, pero ella se le burló, diciéndole que era un visionario. El hombre temió disgustar a su esposa, por lo que las cosas quedaron igual. Nuestra Señora, por fin, se le volvió a aparecer y le dijo que, para que su pintura saliera de esa casa, él tendría que irse primero. De repente el hombre se puso gravemente enfermo y en pocos días murió. La esposa estaba muy apegada a la pintura y trató de convencerse a sí misma de que estaría más protegida en su propia casa. Así, día a día, fue aplazando el deshacerse  de la imagen. Un día, su hijita de seis años vino hacia ella apresurada con la noticia de que una hermosa y resplandeciente Señora se le había aparecido mientras estaba mirando la pintura. La Señora le había dicho que le dijera a su madre y a su abuelo que Nuestra Señora del Perpetuo Socorro deseaba ser puesta en una iglesia; y, que si no, todos los de la casa morirían.
La mamá de la niñita estaba espantada y prometió obedecer a la Señora. Una amiga, que vivía cerca, oyó lo de la aparición. Fue entonces a ver a la señora y ridiculizó todo lo ocurrido. Trató de persuadir a su amiga de que se quedara con el cuadro, diciéndole que si fuera ella, no haría caso de sueños y visiones. Apenas había terminado de hablar, cuando comenzó a sentir unos dolores tan terribles, que creyó que se iba a morir. Llena de dolor, comenzó a invocar a Nuestra Señora para que la perdonara y la ayudara. La Virgen escuchó su oración. La vecina tocó la pintura, con corazón contrito, y fue sanada instantáneamente. Entonces procedió a suplicarle a la viuda para que obedeciera a Nuestra Señora de una vez por todas.

Accede la viuda a entregar la pintura

Se encontraba la viuda preguntándose en qué iglesia debería poner la pintura, cuando el cielo mismo le respondió. Volvió a aparecérsele la Virgen a la niña y le dijo que le dijera a su madre que quería que la pintura fuera colocada en la iglesia que queda entre la basílica de Sta. María la Mayor y la de S. Juan de Letrán. Esa iglesia era la de S. Mateo, el Apóstol.
La señora se apresuró a entrevistarse con el superior de los Agustinos quienes eran los encargados de la iglesia. Ella le informó acerca de todas las circunstancias relacionadas con el cuadro. La pintura fue llevada a la iglesia en procesión solemne el 27 de marzo de 1499. En el camino de la residencia de la viuda hacia la iglesia, un hombre tocó la pintura y le fue devuelto el uso de un brazo que tenía paralizado. Colgaron la pintura sobre el altar mayor de la iglesia, en donde permaneció casi trescientos años. Amado y venerado por todos los de Roma como una pintura verdaderamente milagrosa, sirvió como medio de incontables milagros, curaciones y gracias.
En 1798, Napoleón y su ejército francés tomaron la ciudad de Roma. Sus atropellos fueron incontables y su soberbia, satánica. Exilió al Papa Pío VII y, con el pretexto de fortalecer las defensas de Roma, destruyó treinta iglesias, entre ellas la de San Mateo, la cual quedó completamente arrasada. Junto con la iglesia, se perdieron muchas reliquias y estatuas venerables. Uno de los Padres Agustinos, justo a tiempo, había logrado llevarse secretamente el cuadro. 
Cuando el Papa, que había sido prisionero de Napoleón, regresó a Roma, le dio a los agustinos el monasterio de S. Eusebio y después la casa y la iglesia de Sta. María en Posterula. Una pintura famosa de Nuestra Señora de la Gracia estaba ya colocada en dicha iglesia por lo que la pintura milagrosa de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro fue puesta en la capilla privada de los Padres Agustinos, en Posterula. Allí permaneció sesenta y cuatro años, casi olvidada.

Hallazgo de un sacerdote Redentorista

Mientras tanto, a instancias del Papa, el Superior General de los Redentoristas, estableció su cede principal en Roma donde construyeron un monasterio y la iglesia de San Alfonso. Uno de los Padres, el historiador de la casa, realizó un estudio acerca del sector de Roma en que vivían. En sus investigaciones, se encontró con múltiples referencias a la vieja Iglesia de San Mateo y a la pintura milagrosa de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
Un día decidió contarle a sus hermanos sacerdotes sobre sus investigaciones: La iglesia actual de  San Alfonso estaba construida sobre las ruinas de la de San Mateo en la que, durante siglos, había sido venerada, públicamente, una pintura milagrosa de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Entre los que escuchaban, se encontraba el Padre Michael Marchi, el cual se acordaba de haber servido muchas veces en la Misa de la capilla de los Agustinos de Posterula cuando era niño. Ahí en la capilla, había visto la pintura milagrosa. Un viejo hermano lego que había vivido en San Mateo, y a quien había visitado a menudo, le había contado muchas veces relatos acerca de los milagros de Nuestra Señora y solía añadir: "Ten presente, Michael, que Nuestra Señora de San Mateo es la de la capilla privada. No lo olvides". El Padre Michael les relató todo lo que había oído de aquel hermano lego. 
Por medio de este incidente los Redentoristas supieron de la existencia de la pintura, no obstante, ignoraban su historia y el deseo expreso de la Virgen de ser honrada públicamente en la iglesia.
Ese mismo año, a través del sermón inspirado de un jesuita acerca de la antigua pintura de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, conocieron los Redentoristas la historia de la pintura y del deseo de la Virgen de que esta imagen suya fuera venerada entre la Iglesia de Sta. María la Mayor y la de S. Juan de Letrán. El santo Jesuita había lamentado el hecho de que el cuadro, que había sido tan famoso por milagros y curaciones, hubiera desaparecido sin revelar ninguna señal sobrenatural durante los últimos sesenta años. A él le pareció que se debía a que ya no estaba expuesto públicamente para ser venerado por los fieles. Les imploró a sus oyentes que, si alguno sabía dónde se hallaba la pintura, le informaran dueño lo que deseaba la Virgen.
Los Padres Redentoristas soñaban con ver que el milagroso cuadro fuera nuevamente expuesto a la veneración pública y que, de ser posible, sucediera en su propia Iglesia de San Alfonso. Así que instaron a su Superior General para que tratara de conseguir el famoso cuadro para su Iglesia. Después de un tiempo de reflexión, decidió solicitarle la pintura al Santo Padre, el Papa Pío IX. Le narró la historia de la milagrosa imagen y sometió su petición.
El Santo Padre escuchó con atención. Él amaba dulcemente a la Santísima Virgen y le alegraba que fuera honrada. Sacó su pluma y escribió su deseo de que el cuadro milagroso de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro fuera devuelto a la Iglesia entre Sta. María la Mayor y S. Juan de Letrán. También encargó a los Redentoristas de que hicieran que Nuestra Señora del Perpetuo Socorro fuera conocida en todas partes.

Aparece y se venera, por fin, el cuadro de Nuestra Señora
 
Ninguno de los Agustinos de ese tiempo había conocido la Iglesia de San Mateo. Una vez que supieron la historia y el deseo del Santo Padre, gustosos complacieron a Nuestra Señora. Habían sido sus custodios y ahora se la devolverían al mundo bajo la tutela de otros custodios. Todo había sido planeado por la Divina Providencia en una forma verdaderamente extraordinaria.
A petición del Santo Padre, los Redentoristas obsequiaron a los Agustinos una linda pintura que serviría para reemplazar a la milagrosa.
La imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro fue llevado en procesión solemne a lo largo de las vistosas y alegres calles de Roma antes de ser colocado sobre el altar, construido especialmente para su veneración en la Iglesia de San Alfonso. La dicha del pueblo romano era evidente. El entusiasmo de las veinte mil personas que se agolparon en las calles llenas de flores para la procesión dio testimonio de la profunda devoción hacia la Madre de Dios
A toda hora del día, se podía ver un número de personas de toda clase delante de la pintura, implorándole a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro que escuchara sus oraciones y que les alcanzara misericordia. Se reportaron diariamente muchos milagros y gracias.
Hoy en día, la devoción a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro se ha difundido por todo el mundo. Se han construido iglesias y santuarios en su honor, y se han establecido archicofradías. Su retrato es conocido y amado en todas partes.

Signos de la imagen de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro

(conocida en el Oriente bizantino como el icono de la Madre de Dios de la Pasión)
Aunque su origen es incierto, se estima que el retrato fue pintado durante el decimotercero o decimocuarto siglo. El icono parece ser copia de una famosa pintura de Nuestra Señora que fuera, según la tradición, pintada por el mismo San Lucas. La original se veneraba en Constantinopla por siglos como una pintura milagrosa pero fue destruida en 1453 por los Turcos cuando capturaron la ciudad.
Fue pintado en un estilo plano característico de iconos y tiene una calidad primitiva. Todas las letras son griegas. Las iniciales al lado de la corona de la Madre la identifican como la “Madre de Dios”. Las iniciales al lado del Niño “ICXC” significan “Jesucristo”. Las letras griegas en la aureola del Niño: owu significan “El que es”, mientras las tres estrellas sobre la cabeza y los hombros de María santísima indican su virginidad antes del parto, en el parto y después del parto.
Las letras más pequeñas identifican al ángel a la izquierda como “San Miguel Arcángel”; el arcángel sostiene la lanza y la caña con la esponja empapada de vinagre, instrumentos de la pasión de Cristo. El ángel a la derecha es identificado como “San Gabriel Arcángel”, sostiene la cruz y los clavos. Nótese que los ángeles no tocan los instrumentos de la pasión con las manos, sino con el paño que los cubre.
Cuando este retrato fue pintado, no era común pintar aureolas. Por esta razón el artista redondeó la cabeza y el velo de la Madre para indicar su santidad. Las halos y coronas doradas fueron añadidas mucho después. El fondo dorado, símbolo de la luz eterna da realce a los colores más bien vivos de las vestiduras. Para la Virgen el maforion (velo-manto) es de color púrpura, signo de la divinidad a la que ella se ha unido excepcionalmente, mientras que el traje es azul, indicación de su humanidad. En este retrato la Madona está fuera de proporción con el tamaño de su Hijo porque es -María- a quien el artista quiso enfatizar.
Los encantos del retrato son muchos, desde la ingenuidad del artista, quien quiso asegurarse que la identidad de cada uno de los sujetos se conociera, hasta la sandalia que cuelga del pie del Niño. El Niño divino, siempre con esa expresión de madurez que conviene a un Dios eterno en su pequeño rostro, está vestido como solían hacerlo en la antigüedad los nobles y filósofos: túnica ceñida por un cinturón y manto echado al hombro. El pequeño Jesús tiene en el rostro una expresión de temor y con las dos manitas aprieta la derecha de su Madre, que mira ante sí con actitud recogida y pensativa, como si estuviera recordando en su corazón la dolorosa profecía que le hiciera Simeón, el misterioso plan de la redención, cuyo siervo sufriente ya había presentado Isaías.
En su doble denominación, esta bella imagen de la Virgen nos recuerda el centralismo salvífico de la pasión de Cristo y de María y al mismo tiempo la socorredora bondad de la Madre de Dios y nuestra.

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CAPILLA DOMICILIARIA DE LA VIRGEN DEL CARMEN


A comienzos del siglo XX, ya visitaban en nuestros hogares, varias capillas con la imagen bendita de Nuestra Madre del Carmen. Desde entonces, ni la guerra civil, consiguió evitar que la presencia maternal de la Virgen, no llevara paz y consuelo a los hogares de nuestro pueblo. Son tantos años ya, que forma parte de nuestra historia, y lo que es más importante, de nuestras vidas.
Faltan 18 días para tu salida, Madre en procesión, y 20 días para el día del Carmen, el 16 de Julio.