GRUPO DE ORACIÓN "REINA DE LA PAZ Y PADRE PÍO" CERRILLO DE MARACENA

GRUPO DE ORACIÓN "REINA DE LA PAZ Y PADRE PÍO" CERRILLO DE MARACENA

NUESTRA MADRE DEL CARMEN DE ÍLLORA

miércoles, 15 de octubre de 2014

15 DE OCTUBRE: SANTA TERESA DE ÁVILA


Oración oficial del V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa

Dios, Padre nuestro,
te alabamos y te bendecimos,
porque nos concedes la gracia de celebrar
el V centenario del nacimiento
de Santa Teresa de Jesús.

Señor Jesucristo, “amigo verdadero”,
ayúdanos a crecer en tu amistad,
para que, como Teresa, hija de la Iglesia,
demos testimonio de tu alegría ante el mundo,
atentos a las necesidades de la Humanidad.


Espíritu Santo,
ayúdanos a avanzar,
“con limpia conciencia y humildad”,
en el camino de la vida interior,
cimentados en la verdad,
con renovado desprendimiento,
y amor fraterno incondicional.


Como Teresa de Jesús,
maestra de espiritualidad,
enséñanos a orar de todo corazón:
“Vuestra soy, Señor, para Vos nací
¿qué mandáis hacer de mi? Amén.


* Aprobada por la Conferencia Episcopal el 26 de junio de 2014





Ante las más de 6.500 personas que se congregaron ayer en la plaza del Mercado Grande, en Ávila, para asistir a la misa inaugural del V Centenario del nacimiento de la mística abulense, el arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Ricardo Blázquez, expresó su confianza en que finalmente se pueda producir la visita del Sumo Pontífice. “Santa Teresa de Jesús es experta en traer papas desde Roma a Ávila, a Alba de Tormes, a España –señaló-. Juan Pablo II vino por primera vez para el IV Centenario de su muerte, en 1982, y confiamos que vendrá el Papa Francisco para el V Centenario de su nacimiento”. Sus palabras fueron interrumpidas por el aplauso del público.
Antes de comenzar la eucaristía, el obispo de Ávila, Jesús García Burillo, leyó el mensaje que había enviado a la Diócesis el Papa Francisco con motivo del inicio del Centenario y del Año Jubilar. “En la escuela de la santa andariega aprendemos a ser peregrinos”, aseguró el Sumo Pontífice en dicha carta. “¿Por qué caminos quiere llevarnos el Señor tras las huellas y de la mano de Santa Teresa? Quisiera recordar cuatro que me hacen mucho bien: el camino de la alegría, de la oración, de la fraternidad y del propio tiempo”, añadió.
Por todo el mundo
Entre otras muchas autoridades, se contó con la presencia del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, quién destacó la declaración institucional de apoyo que se aprobó el martes en el Congreso de los Diputados. El hecho de que “la sede de la soberanía popular, donde está representado el pueblo”, haya realizado “un reconocimiento tan explícito” de Santa Teresa de Jesús “pone de manifiesto lo que representa para España”. Incluso señaló que estamos ante una figura que “transciende” las fronteras de nuestro país.
La misa finalizó con la bendición a los peregrinos que participan en ‘Camino de Luz’, un proyecto que hará que el bastón original de ‘La Santa’ recorra 30 países de América, Asia, Oceanía, África y Europa. Se trata, en palabras del General de los Carmelitas Descalzos, Saverio Cannistrà, de “llevar a los cinco continentes la presencia y la figura” de esta Doctora de la Iglesia. El primer destino es Brasil.
Sin lluvia y con TT

Para que todo saliera correctamente, se contó con la presencia de más de 300 voluntarios. Aproximadamente 80 de ellos conformaron la orquesta y el coro del Centenario, que interpretaron en los momentos iniciales la pieza ‘Maestra de la Luz’, el himno creado por el compositor Francisco Palazón (música) y por el poeta y director de ‘El Norte de Castilla’, Carlos Aganzo (letra). En relación con las redes sociales, se consiguió que ‘V Centenario’ fuera Tema del Momento (Trending Topic) en España.Uno de los principales temores es que la lluvia pudiera hacer presencia a lo largo de una misa que se celebró al aire libre, aunque el vicario General de los Carmelitas Descalzos, Emilio José Martínez, momentos antes del inicio de la celebración, se agarraba a que los abulenses le había dicho “que nunca llueve en el Día de La Santa”. Y así fue. El tiempo acompañó en el primer día de un Centenario que, en su opinión, ayudará “a limpiar a La Santa de ciertos prejuicios que aún oscurecen su figura" y presentar a "la mujer que toma las riendas de su propia vida”.
Autoridades religiosas y civiles
Además de Blázquez, por parte de la CEE asistieron el vicepresidente, Carlos Osoro, arzobispo electo de Madrid, y su secretario, José María Gil Tamayo. Se contó con la presencia de los cardenales de Sevilla y Valencia, Carlos Amigo y Antonio Cañizares; el arzobispo de Toledo y Primado de España, Braulio Rodríguez; el arzobispo castrense, Juan del Río Martín; el arzobispo de Burgos, Francisco Gil; y los obispos de Salamanca, Santander y Plasencia, Carlos López, Vicente Jiménez y Amadeo Rodríguez, entre otros. También estuvo en Ávila el prior general de la Orden de Carmelitas, Fernando Millán.
Tal y como señaló la consejera de Cultura y Turismo, Alicia García, se trata de "un día importante para Ávila, pero también para Castilla y León y para España”. La abulense recordó las actividades programadas por parte de la Junta, desde un punto de vista cultural y turístico, destinadas a “dinamizar la economía”. Entre ellas, destacó la edición de ‘Las Edades del Hombre’ que acogerán la capital abulense y Alba de Tormes.
Por su parte, el delegado del Gobierno en Castilla y León, Ramiro Ruiz Medrano, afirmó que “a lo largo de todo un año se va a recordar a una figura emblemática de la religión, de las letras y de lo que es la mujer luchadora en el siglo XXI”. En la misma línea, el presidente de la Diputación de Ávila, Agustín González, definió a La Santa como “esa insigne abulense que recorrió todos los caminos para levantar sus fundaciones por los cuatro puntos cardinales”.
“Como ésta [en referencia a la misa inaugural], va a haber muchas celebraciones y muy grandes a lo largo del año”, dijo el alcalde de la ciudad, Miguel Ángel García Nieto, quien animó a los abulenses a participar en todos los eventos. Además, felicitó a todas las teresas, “sobre todo a una que está en el Hospital Carlos III”. “Nos acordamos de ella desde la cuna de la Teresa más grande para enviarle mucho ánimo y mucha fuerza”, añadió.


SANTA TERESA DE JESÚS
La eficacia de la paciencia


Nada te turbe,
Nada te espante,
Todo se pasa,
Dios no se muda.
La paciencia
Todo lo alcanza;
Quien a Dios tiene
Nada le falta:
Sólo Dios basta.
Eleva el pensamiento,
Al cielo sube,
Por nada te acongojes,
Nada te turbe.
A Jesucristo sigue
Con pecho grande,
Y, venga lo que venga,
Nada te espante.
¿Ves la gloria del mundo
Es gloria vana;
Nada tiene de estable,
Todo se pasa.
Aspira a lo celeste,
Que siempre dura;
Fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.
Ámala cual merece
Bondad inmensa;
Pero no hay amor fino
Sin la paciencia.
Confianza y fe viva
Mantenga el alma,
Que quien cree y espera
Todo lo alcanza.
Del infierno acosado
Aunque se viere,
Burlará sus furores
Quien a Dios tiene.
Vénganle desamparos,
Cruces, desgracias;
Siendo Dios su tesoro,
Nada le falta.
Id, pues, bienes del mundo;
Id, dichas vanas;
Aunque todo lo pierda,
Sólo Dios basta.

BIOGRAFÍA
Nació en Ávila, España, el 28 de marzo de 1515. Fue bautizada con el nombre de Teresa de Cepeda y Ahumada, hija de Alonso Sánchez de Cepeda y Beatriz Dávila Ahumada. En su casa eran 12 hijos.

De niños, ella y Rodrigo, su hermano, eran muy aficionados a leer vidas de santos, y se emocionaron al saber que los que ofrecen su vida por amor a Cristo reciben un gran premio en el cielo. Así que dispusieronse irse a tierras de mahometanos a declararse amigos de Jesús y así ser martirizados para conseguir un buen puesto en el cielo. Afortunadamente, por el camino se encontraron con un tío suyo que los regresó a su hogar. Entonces dispusieronse construir una celda en el solar de la casa e irse a rezar allá de vez en cuando, sin que nadie los molestara ni los distrajese.

La mamá de Teresa murió cuando la joven tenía apenas 14 años. Ella misma cuenta en su autobiografía: "Cuando empecé a caer en la cuenta de la pérdida tan grande que había tenido, comencé a entristecerme sobremanera. Entonces me arrodillé delante de una imagen de la Santísima Virgen y le rogué con muchas lágrimas que me aceptara como hija suya y que quisiera ser Ella mi madre en adelante. Y lo ha hecho maravillosamente bien".

Sigue diciendo ella: "Por aquel tiempo me aficioné a leer novelas. Aquellas lecturas enfriaron mi fervor y me hicieron caer en otras faltas. Comencé a pintarme y a buscar a parecer y a ser coqueta. Ya no estaba contenta sino cuando tenía una novela entre mis manos. Pero esas lecturas me dejaban tristeza y desilusión".

Afortunadamente el papá se dio cuenta del cambio de su hija y la llevó a los 15 años, a estudiar interna en el colegio de hermanas Agustinas de Ávila. Allí, después de año y medio de estudios enfermó y tuvo que volver a casa.

Providencialmente una persona piadosa puso en sus manos "Las Cartas de San Jerónimo", y allí supo por boca de tan grande santo, cuán peligrosa es la vida del mundo y cuán provechoso es para la santidad el retirarse a la vida religiosa en un convento. Desde entonces se propuso que un día sería religiosa.

Comunicó a su padre el deseo que tenía de entrar en un convento. Él, que la quería muchísimo, le respondió: "Lo harás, pero cuando yo ya me haya muerto". La joven sabía que el esperar mucho tiempo y quedarse en el mundo podría hacerla desistir de su propósito de hacerse religiosa. Y entonces se fugó de la casa. Dice en sus recuerdos: "Aquel día, al abandonar mi hogar sentía tan terrible angustia, que llegué a pensar que la agonía y la muerte no podían ser peores de lo que experimentaba yo en aquel momento. El amor de Dios no era suficientemente grande en mí para ahogar el amor que profesaba a mi padre y a mis amigos".

La santa determinó quedarse de monja en el convento de Ávila. Su padre al verla tan resuelta a seguir su vocación, cesó de oponerse. Ella tenía 20 años. Un año más tarde hizo sus tres juramentos o votos de castidad, pobreza y obediencia y entró a pertenecer a la Comunidad de hermanas Carmelitas.

Poco después de empezar a pertenecer a la comunidad carmelitana, se agravó de un mal que la molestaba. Quizá una fiebre palúdica. Los médicos no lograban atajar el mal y éste se agravaba. Su padre la llevó a su casa y fue quedando casi paralizada. Pero esta enfermedad le consiguió un gran bien, y fue que tuvo oportunidad de leer un librito que iba a cambiar su vida. Se llamaba "El alfabeto espiritual", por Osuna, y siguiendo las instrucciones de aquel librito empezó a practicar la oración mental y a meditar. Estas enseñanzas le van a ser de inmensa utilidad durante toda su vida. Ella decía después que si en este tiempo no hizo mayores progresos fue porque todavía no tenía un director espiritual, y sin esta ayuda no se puede llegar a verdaderas alturas en la oración.

A los tres años de estar enferma encomendó a San José que le consiguiera la gracia de la curación, y de la manera más inesperada recobró la salud. En adelante toda su vida será una gran propagadora de la devoción a San José, Y todos los conventos que fundará los consagrará a este gran santo.

Teresa tenía un gran encanto personal, una simpatía impresionante, una alegría contagiosa, y una especie de instinto innato de agradecimiento que la llevaba a corresponder a todas las amabilidades. Con esto se ganaba la estima de todos los que la rodeaban. Empezar a tratar con ella y empezar a sentir una inmensa simpatía hacia su persona, eran una misma cosa.

Teresa tuvo dos ayudas formidables para crecer en santidad: su gran inclinación a escuchar sermones, aunque fueran largos y cansones y su devoción por grandes personajes celestiales. Además de su inmensa devoción por la Santísima Virgen y su fe total en el poder de intercesión de san José, ella rezaba frecuentemente a dos grandes convertidos: San Agustín y María Magdalena. Para imitar a esta santa que tanto amó a Jesús, se propuso meditar cada día en la Pasión y Muerte de Jesús, y esto la hizo crecer mucho en santidad. Y en honor de San Agustín leyó el libro más famoso del gran santo "las Confesiones", y su lectura le hizo enorme bien.

Como las sequedades de espíritu le hacían repugnante la oración y el enemigo del alma le aconsejaba que dejara de rezar y de meditar porque todo eso le producía aburrimiento, su confesor le avisó que dejar de rezar y de meditar sería entregarse incondicionalmente al poder de Satanás y un padre jesuita le recomendó que para orar con más amor y fervor eligiera como "maestro de oración" al Espíritu Santo y que rezara cada día el Himno "Ven Creador Espíritu". Ella dirá después: "El Espíritu Santo como fuerte huracán hace adelantar más en una hora la navecilla de nuestra alma hacia la santidad, que lo que nosotros habíamos conseguido en meses y años remando con nuestras solas fuerzas".

Y el Divino Espíritu empezó a concederle Visiones Celestiales. Al principio se asustó porque había oído hablar de varias mujeres a las cuales el demonio engañó con visiones imaginarias. Pero hizo confesión general de toda su vida con un santo sacerdotes y le consultó el caso de sus visiones, y este le dijo que se trataba de gracias de Dios.

Nuestro Señor le aconsejó en una de sus visiones: "No te dediques tanto a hablar con gente de este mundo. Dedícate más bien a comunicarte con el mundo sobrenatural". En algunos de sus éxtasis se elevaba hasta un metro por los aires (Éxtasis es un estado de contemplación y meditación tan profundo que se suspenden los sentidos y se tienen visiones sobrenaturales). Cada visión le dejaba un intenso deseo de ir al cielo. "Desde entonces – dice ella – dejé de tener medio a la muerte, cosa que antes me atormentaba mucho". Después de una de aquellas visiones escribió la bella poesía que dice: "Tan alta vida espero que muero porque no muero".

Teresa quería que los favores que Dios le concedía permanecieran en secreto, pero varias personas de las que la rodeaban empezaron a contar todo esto a la gente y las noticias corrían por la ciudad. Unos la creían loca y otros la acusaban de hipócrita, de orgullo y presunción.

San Pedro Alcántara, uno de los santos más famosos de ese tiempo, después de charlar con la famosa carmelita, declaró que el Espíritu de Dios guiaba a Teresa.

La transverberación. Esta palabra significa: atravesarlo a uno con una gran herida. Dice ella: "Vi un ángel que venía del tronco de Dios, con una espada de oro que ardía al rojo vivo como una brasa encendida, y clavó esa espada en mi corazón. Desde ese momento sentí en mi alma el más grande amor a Dios".

Desde entonces para Teresa ya no hay sino un solo motivo para vivir: demostrar a Dios con obras, palabras, sufrimientos y pensamientos que lo ama con todo su corazón. Y obtener que otros lo amen también.

Al hacer la autopsia del cadáver de la santa encontraron en su corazón una cicatriz larga y profunda.

Para corresponder a esta gracia la santa hizo el voto o juramento de hacer siempre lo que más perfecto le pareciera y lo que creyera que le era más agradable a Dios. Y lo cumplió a la perfección. Un juramento de estos no lo pueden hacer sino personas extraordinariamente santas.

En aquella época del 1500 las comunidades religiosas habían decaído de su antiguo fervor. Las comunidades eran demasiado numerosas lo cual ayudaba mucho a la relajación. Por ejemplo el convento de las carmelitas de Ávila tenía 140 religiosas. Santa Teresa exclamaba: "La experiencia me ha demostrado lo que es una casa llena de mujeres. Dios me libre de semejante calamidad".

Un día una sobrina de la santa le dijo: "Lo mejor sería fundar una comunidad en que cada casa tuviera pocas hermanas". Santa Teresa consideró esta idea como venida del cielo y se propuso fundar un nuevo convento, con pocas hermanas pero bien fervorosas. Ella llevaba ya 25 años en el convento. Una viuda rica le ofreció una pequeña casa para ello. San Pedro de Alcántara, San Luis Beltrán y el obispo de la ciudad apoyaron la idea. El Provincial de los Carmelitas concedió el permiso.

Sepulcro de Santa Teresa de JesúsSin embargo la noticia produjo el más terrible descontento general y el superior tuvo que retirar el permiso concedido. Pero Teresa no era mujer débil como para dejarse derrotar fácilmente. Se consiguió amigos en el palacio del emperador y obtuvo una entrevista con Felipe II y este quedó encantado de la personalidad de la santa y de las ideas tan luminosas que ella tenía y ordenó que no la persiguieran más. Y así fue llenando España de sus nuevos conventos de "Carmelitas Descalzas", poquitas y muy pobres en cada casa, pero fervorosas y dedicadas a conseguir la santidad propia y la de los demás.
Se ganó para su causa a San Juan de la Cruz, y con él fundó los Carmelitas descalzos. Las carmelitas descalzas son ahora 14,000 en 835 conventos en el mundo. Y los carmelitas descalzos son 3,800 en 490 conventos.

Por orden expresa de sus superiores Santa Teresa escribió unas obras que se han hecho famosas. Su autobiografía titulada "El libro de la vida"; "El libro de las Moradas" o Castillo interior; texto importantísimo para poder llegar a la vida mística. Y "Las fundaciones: o historia de cómo fue creciendo su comunidad. Estas obras las escribió en medio de mareos y dolores de cabeza. Va narrando con claridad impresionante sus experiencias espirituales. Tenía pocos libros para consultar y no había hecho estudios especiales. Sin embargo, sus escritos son considerados como textos clásicos en la literatura española y se han vuelto famosos en todo el mundo.

Santa Teresa murió el 4 de octubre de 1582 en Alba de Tormes (Salamanca, España), donde reposa su cuerpo incorrupto. En 1604 se inició el proceso de canonización de Teresa. En 1614 fue declarada Beata, y en 1622 fue canonizada por Gregorio XV. En 1970 fue declarada Doctora de la Iglesia. En 1982, San Juan Pablo II celebró el IV centenario del fallecimiento de Santa Teresa de Jesús durante su viaje a España, junto con las Carmelitas Descalzas. El 15 de octubre de 2014 ha comenzado a celebrarse el año del V centenario de su nacimiento. Se espera que el Papa Francisco realice una visita rápida a España en 2015 para unirse a la celebración.

LAS TRES VIRTUDES GRANDES
En los escritos de Santa Teresa de Jesús, hay uno de especial relevancia para las religiosas Carmelitas. Se llama este libro "Camino de Perfección". Son avisos y consejos que da Teresa de Jesús a sus hijas recientemente fundadas, las Carmelitas Descalzas.


firma de Santa Teresa De JesúsSe trata pues, de algo de gran valor, afectivo y doctrinal.

Anteriormente había escrito ya el “Libro de la Vida”, autobiografía espiritual cuyos destinatarios eran sus confesores y otros grandes teólogos. Pero sus monjas no podían ser privadas de sus enseñanzas puestas por escrito y quiso hacerlo en tono más familiar, sencillo y práctico. Así nació el libro.

La Santa es además de realista una gran pedagoga y sabe que antes de adentrarse en la oración, tiene que formar a la persona desde unos valores básicos, para hacerla auténticamente cristiana y orante.

Entre estos destacan por su importancia y la amplitud con que los trata, las llamadas tres virtudes grandes, fundamento, a la vez que corona, sin los cuales no puede haber ni vida de oración ni santidad autentica. Son: desasimiento, amor fraterno y humildad.

Desde estos valores se va realizando la personalidad madura y cristiana, pues son eminentemente evangélicos e integradores de la personalidad.

Santa Teresa de Jesús, es una mujer abierta a lo universal. Su profundo conocimiento de la persona y su relación personal con Dios, la hacen trascender todo tiempo, cultura o religión y es por esto que sus escritos tienen plena vigencia hoy, como la tuvieron en el Siglo XVI cuando fueron escritos.

Si bien anteriormente hemos dicho que escribió para sus monjas, no es menos cierto que su doctrina es válida para toda persona que busque sinceramente la verdad de Dios y la verdad del hombre.

El amor, principal fuerza de cohesión para todo ser humano, se expresa en la comunidad en la comprensión, el cariño, la amistad y el servicio, prestados desde la gratuidad y que, son recíprocos y exigentes, pero gratificantes. Amor de unas con otras, “aquí todas han de ser amigas, todas se han de amar, todas se han de ayudar” (CP 6,4) que sabe compartir desde los niveles más profundos de la persona, especialmente lo relativo a la fe y a la vivencia de la gracia vocacional. Amor que trasciende la propia comunidad, y se abre a la universalidad eclesial.

El desasimiento es fuente de libertad y señorío, excluye la posesión y el acaparamiento esclavizante, tanto en lo material como en las relaciones interpersonales. El egoísmo repliega sobre sí mismo, el amor dilata y engrandece, por eso solamente el amor es capaz de compartir. La persona desprendida no pone el acento en nada, porque ha optado por el “Todo”. En frase de la Santa: “sólo Dios basta” (Poesías) y ésta no es una frase excluyente sino más bien sintetizante porque en Dios lo halla todo. Posee el mayor bien: su relación personal con el Señor, donde encuentra toda su riqueza y felicidad.

La Humildad de la que trata la Santa nada tiene de minusvaloración personal, conoce y acepta sus limitaciones pero tiene clara conciencia de los bienes naturales y sobrenaturales que posee, nada se apropia, pues sabe que todo es don recibido de Dios. La humildad pone cada ser y cada cosa en relación con la Persona de Jesús. Conocida es la frase de la Santa “humildad es andar en verdad” (MVI 10,7). La humildad verdadera cede el protagonismo enteramente a Dios porque sabe que la orientación y el rumbo de su vida pertenecen al Señor. Sabe desconfiar de sí porque ha puesto su entera confianza en el Señor de su vida. 

FUNDACIONES DE SANTA TERESA
Ávila (1562); Medina del Campo (1567) -Valladolid-; Malagón (1568) -Ciudad Real-; Toledo (1568); Valladolid (1568); Pastrana (1569) -Guadalajara-; Salamanca (1570); Alba de Tormes (1571) -Salamanca-; Segovia (1574); Beas de Segura (1575) -Jaén-; Sevilla (1575); Caravaca de la Cruz (1576) -Murcia-; Villanueva de la Jara (1580) -Cuenca-; Palencia (1580); Soria (1581); Granada (1582); y Burgos (1582)
Fundaciones de Santa Teresa de Jesús
Mensaje del Papa Francisco para el V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús y Año Jubilar Teresiano 2014-2015

A Monseñor Jesús García Burillo, Obispo de Ávila

Querido Hermano:
El 28 de marzo de 1515 nació en Ávila una niña que con el tiempo sería conocida como santa Teresa de Jesús. Al acercarse el quinto centenario de su nacimiento, vuelvo la mirada a esa ciudad para dar gracias a Dios por el don de esta gran mujer y animar a los fieles de la querida diócesis abulense y a todos los españoles a conocer la historia de esa insigne fundadora, así como a leer sus libros, que, junto con sus hijas en los numerosos Carmelos esparcidos por el mundo, nos siguen diciendo quién y cómo fue la Madre Teresa y qué puede enseñarnos a los hombres y mujeres de hoy.
En la escuela de la santa andariega aprendemos a ser peregrinos. La imagen del camino puede sintetizar muy bien la lección de su vida y de su obra. Ella entendió su vida como camino de perfección por el que Dios conduce al hombre, morada tras morada, hasta Él y, al mismo tiempo, lo pone en marcha hacia los hombres.  ¿Por qué caminos quiere llevarnos el Señor tras las huellas y de la mano de santa Teresa? Quisiera recordar cuatro que me hacen mucho bien: el camino de la alegría, de la oración, de la fraternidad y del propio tiempo.
Teresa de Jesús invita a sus monjas a «andar alegres sirviendo» (Camino 18,5). La verdadera santidad es alegría, porque “un santo triste es un triste santo”. Los santos, antes que héroes esforzados, son fruto de la gracia de Dios a los hombres. Cada santo nos manifiesta un rasgo del multiforme rostro de Dios. En santa Teresa contemplamos al Dios que, siendo «soberana Majestad, eterna Sabiduría» (Poesía 2), se revela cercano y compañero, que tiene sus delicias en conversar con los hombres: Dios se alegra con nosotros. Y, de sentir su amor, le nacía a la Santa una alegría contagiosa que no podía disimular y que transmitía a su alrededor. Esta alegría es un camino que hay que andar toda la vida. No es instantánea, superficial, bullanguera. Hay que procurarla ya «a los principios» (Vida 13,l). Expresa el gozo interior del alma, es humilde y «modesta» (cf.  Fundaciones 12,l). No se alcanza por el atajo fácil que evita la renuncia, el sufrimiento o la cruz, sino que se encuentra padeciendo trabajos y dolores (cf. Vida 6,2; 30,8), mirando al Crucificado y buscando al Resucitado (cf. Camino 26,4). De ahí que la alegría de santa Teresa no sea egoísta ni autorreferencial. Como la del cielo, consiste en «alegrarse que se alegren todos» (Camino 30,5), poniéndose al servicio de los demás con amor desinteresado. Al igual que a uno de sus monasterios en dificultades, la Santa nos dice también hoy a nosotros, especialmente a los jóvenes: «¡No dejen de andar alegres!» (Carta 284,4). ¡El Evangelio no es una bolsa de plomo que se arrastra pesadamente, sino una fuente de gozo que llena de Dios el corazón y lo impulsa a servir a los hermanos!
La Santa transitó también el camino de la oración, que definió bellamente como un «tratar de amistad estando muchas veces a solas con quien sabernos nos ama» (Vida 8,5). Cuando los tiempos son “recios”, son necesarios «amigos fuertes de Dios» para sostener a los flojos (Vida 15,5). Rezar no es una forma de huir, tampoco de meterse en una burbuja, ni de aislarse, sino de avanzar en una amistad que tanto más crece cuanto más se trata al Señor, «amigo verdadero» y «compañero» fiel de viaje, con quien «todo se puede sufrir», pues siempre «ayuda, da esfuerzo y nunca falta» (Vida 22,6). Para orar «no está la cosa en pensar mucho sino en amar mucho» (Moradas IV,1,7), en volver los ojos para mirar a quien no deja de mirarnos amorosamente y sufrirnos pacientemente (cf. Camino 26,3-4). Por muchos caminos puede Dios conducir las almas hacia sí, pero la oración es el «camino seguro» (Vida 213). Dejarla es perderse (cf. Vida19,6). Estos consejos de la Santa son de perenne actualidad. ¡Vayan adelante, pues, por el camino de la oración, con determinación, sin detenerse, hasta el fin! Esto vale singularmente para todos los miembros de la vida consagrada. En una cultura de lo provisorio, vivan la fidelidad del «para siempre, siempre, siempre» (Vida 1,5); en un mundo sin esperanza, muestren la fecundidad de un «corazón enamorado» (Poesía 5); y en una sociedad con tantos ídolos, sean testigos de que «solo Dios basta» (Poesía 9).
Este camino no podemos hacerlo solos, sino juntos. Para la santa reformadora la senda de la oración discurre por la vía de la fraternidad en el seno de la Iglesia madre. Esta fue su respuesta providencial, nacida de la inspiración divina y de su intuición femenina, a los problemas de la Iglesia y de la sociedad de su tiempo: fundar pequeñas comunidades de mujeres que, a imitación del “colegio apostólico”, siguieran a Cristo viviendo sencillamente el Evangelio y sosteniendo a toda la Iglesia con una vida hecha plegaria. «Para esto os junto El aquí, hermanas» (Camino 2,5) y tal fue la promesa: «que Cristo andaría con nosotras» (Vida32,11). ¡Que linda definición de la fraternidad en la Iglesia: andar juntos con Cristo como hermanos! Para ello no recomienda Teresa de Jesús muchas cosas, simplemente tres: amarse mucho unos a otros, desasirse de todo y verdadera humildad, que «aunque la digo a la postre es la base principal y las abraza todas» (Camino 4,4). ¡Cómo desearía, en estos tiempos, unas comunidades cristianas más fraternas donde se haga este camino: andar en la verdad de la humildad que nos libera de nosotros mismos para amar más y mejor a los demás, especialmente a los más pobres! ¡Nada hay más hermoso que vivir y morir como hijos de esta Iglesia madre!
Precisamente porque es madre de puertas abiertas, la Iglesia siempre está en camino hacia los hombres para llevarles aquel «agua viva» (cf. Jn 4,10) que riega el huerto de su corazón sediento. La santa escritora y maestra de oración fue al mismo tiempo fundadora y misionera por los caminos de España. Su experiencia mística no la separo del mundo ni de las preocupaciones de la gente. Al contrario, le dio nuevo impulso y coraje para la acción y los deberes de cada día, porque también «entre los pucheros anda el Señor» (Fundaciones 5,8). Ella vivió las dificultades de su tiempo -tan complicado- sin ceder a la tentación del lamento amargo, sino más bien aceptándolas en la fe como una oportunidad para dar un paso más en el camino. Y es que, «para hacer Dios grandes mercedes a quien de veras le sirve, siempre es tiempo» (Fundaciones 4,6). Hoy Teresa nos dice: Reza más para comprender bien lo que pasa a tu alrededor y así actuar mejor. La oración vence el pesimismo y genera buenas iniciativas (cf. Moradas VII, 4,6). ¡Éste es el realismo teresiano, que exige obras en lugar de emociones, y amor en vez de ensueños, el realismo del amor humilde frente a un ascetismo afanoso! Algunas veces la Santa abrevia sus sabrosas cartas diciendo: «Estamos de camino» (Carta 469,7.9), como expresión de la urgencia por continuar hasta el fin con la tarea comenzada. Cuando arde el mundo, no se puede perder el tiempo en negocios de poca importancia. ¡Ojalá contagie a todos esta santa prisa por salir a recorrer los caminos de nuestro propio tiempo, con el Evangelio en la mano y el Espíritu en el corazón!
«¡Ya es tiempo de caminar! » (Ana de San Bartolomé, Últimas acciones de la vida de santa Teresa). Estas palabras de santa Teresa de Ávila a punto de morir son la síntesis de su vida y se convierten para nosotros, especialmente para la familia carmelitana, sus paisanos abulenses y todos los españoles, en una preciosa herencia a conservar y enriquecer.
Querido Hermano, con mi saludo cordial, a todos les digo: ¡Ya es tiempo de caminar, andando por los caminos de la alegría, de la oración, de la fraternidad, del tiempo vivido como gracia! Recorramos los caminos de la vida de la mano de santa Teresa. Sus huellas nos conducen siempre a Jesús.
Les pido, por favor, que recen por mí, pues lo necesito. Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide.
Fraternalmente,
FRANCISCO

TUS PALABRAS MARÍA, SON LUZ EN NUESTRO CAMINAR

MARÍA REINA DE LA PAZ - Mensaje del 2 de octubre de 2014 en Medjugorje, Bosnia-Herzegovina


Medjugorje - 2 de octubre de 2014“Queridos hijos, con amor materno les ruego: ámense los unos a los otros. Que en sus corazones esté siempre, como mi Hijo lo ha querido desde el principio: en el primer lugar, el amor hacia el Padre Celestial y hacia su prójimo, por encima de todo lo terrenal. Queridos hijos míos, ¿acaso no reconocen los signos de los  tiempos? ¿Acaso no se dan cuenta que todo eso que está en torno a ustedes —lo que está sucediendo—, es porque no hay amor? Comprendan que la salvación está en los verdaderos valores. Acepten el poder del Padre Celestial, ámenlo y respétenlo. Encamínense y sigan los pasos de mi Hijo. Ustedes, hijos míos, apóstoles míos queridos, siempre se reúnen de nuevo en torno a mí, porque están sedientos. Están sedientos de paz, de amor y de felicidad. Beban de mis manos. Mis manos les ofrecen a mi Hijo, que es manantial de agua pura. El reavivará su fe y purificará sus corazones, porque mi Hijo ama los corazones puros y los corazones puros aman a mi Hijo. Solo los corazones puros son humildes y tienen una fe pura. Pido de ustedes esos corazones. Hijos míos, mi Hijo me dijo que yo era la Madre de todo el mundo. A ustedes, que me aceptan como tal, les pido que me ayuden con su vida, oración y sacrificio, para que todos mis hijos me acepten como Madre, para que yo los pueda conducir al manantial de agua pura. Les doy las gracias. Queridos hijos míos, mientras sus pastores, con sus manos benditas, les ofrecen el Cuerpo de mi Hijo, den gracias siempre en su corazón a mi Hijo por su Sacrificio y por los pastores que lo dan a ustedes siempre de nuevo.”
Message October 2, 2014
“With motherly love I implore you, love one another. May there be in you hearts, as my Son desired from the very beginning, love for the Heavenly Father and for your neighbor in the first place – above everything of this world. My dear children, do you not recognize the signs of the times? Do you not recognize that all of this that is around you, all that is happening, is because there is no love? Comprehend that salvation is in true values. Accept the might of the Heavenly Father, love Him and honor Him. Walk in the footsteps of my Son. You, my children, my dear apostles, you are always gathering around me anew, because you are thirsty. You thirst for peace, love and happiness. Drink out of my hands. My hands are offering to you my Son who is the spring of clear water. He will bring your faith back to life and purify your hearts, because my Son loves pure hearts and pure hearts love my Son. Only pure hearts are humble and have firm faith. I ask for such hearts of you, my children. My Son told me that I am the mother of the entire world. I ask of those of you who accept me as such to help me, with your life, prayer and sacrifice, for all of my children to accept me as a mother – so that I may lead them to the spring of the clear water. Thank you. My dear children, as your shepherds offer you the Body of my Son with their blessed hands, always in your hearts give thanks to my Son for the sacrifice and for the shepherds that He always gives you anew.”
Messaggio del 2 ottobre 2014
«Cari figli con materno amore vi prego: amatevi gli uni gli altri! Che nei vostri cuori sia come mio Figlio ha voluto fin dall’inizio: al primo posto l’amore verso il Padre Celeste e verso il vostro prossimo, al di sopra di tutto ciò che è di questa terra. Cari figli miei, non riconoscete i segni dei tempi? Non riconoscete che tutto quello che è intorno a voi, tutto quello che sta succedendo, accade perché non c’è amore? Comprendete che la salvezza è nei veri valori, accogliete la potenza del Padre Celeste, amatelo e rispettatelo. Camminate sulle orme di mio Figlio. Voi, figli miei, apostoli miei cari, voi vi radunate sempre di nuovo attorno a me perché siete assetati, siete assetati di pace, di amore e di felicità. Dissetatevi dalle mie mani! Le mie mani vi offrono mio Figlio, che è Sorgente d’acqua pura. Egli rianimerà la vostra fede e purificherà i vostri cuori, perché mio Figlio ama con cuore puro ed i cuori puri amano mio Figlio. Solo i cuori puri sono umili e hanno una fede salda. Io vi chiedo cuori del genere, figli miei! Mio Figlio mi ha detto che io sono la Madre del mondo intero: prego voi, che mi accogliete come tale, che con la vostra vita, preghiera e sacrificio mi aiutiate affinché tutti i miei figli mi accolgano come Madre, perché io possa condurli alla Sorgente d’acqua pura. Vi ringrazio! Cari figli miei, mentre i vostri pastori, con le loro mani benedette, vi offrono il Corpo di mio Figlio, ringraziate sempre nel cuore mio Figlio per il suo sacrificio e per i pastori che vi dà sempre di nuovo».
Mensaje de María Reina de la Paz en Medjugorje del 25 de setiembre de 2014
¡Queridos hijos! También hoy los invito para que ustedes sean así como las estrellas, que con su resplandor dan luz y belleza a los demás, para que se alegren. Hijitos, sean también ustedes resplandor, belleza, alegría y paz, y especialmente oración para todos aquellos que están lejos de mi amor y del amor de mi Hijo Jesús. Hijitos, testimonien su fe y oración en la alegría, en la alegría de la fe que está en sus corazones y oren por la paz que es don precioso de Dios. Gracias por haber respondido a mi llamado.

viernes, 10 de octubre de 2014

SE ACERCA LA FECHA, EN LA QUE DAREMOS GRACIAS A DIOS, POR LOS 90 AÑOS DE PRESENCIA MATERNA DE LA VIRGEN DEL CARMEN POR LOS HOGARES DE ÍLLORA


El próximo 20 de Octubre, al menos se cumplen ya, 90 años sin interrupción, en los que las Capillas de la Virgen del Carmen, no han dejado de visitar, de animar, de fortalecer, de curar, de empujar por la vida, a todos los que vivimos en Íllora.


Y no queremos dejar esta fecha pasar, y unirnos en la oración y en la alabanza a Dios, que ha permitido, que por medio de Nuestra Madre del Carmen, muchas familias en Íllora, hayan mantenido encendida la llama de la esperanza, de la fe, en medio de situaciones muy variadas.

Será el Sábado, 25 de Octubre, cuando unidos en la Eucaristía, daremos gracias a Dios, y pediremos, que siga derramando sobre nuestros hogares, su amor, su fuerza, su paz.

La Eucaristía será a las 8 de la tarde, aunque comenzaremos a las 7 y media, con la Exposición y oración ante Jesús Sacramentado.

Al finalizar la Eucaristía, se hará entrega de un sencillo recuerdo, a todas las personas que reciben en su hogar, la Capilla del Carmen.

AL COMIENZO DEL SÍNODO SOBRE LA FAMILIA...HOMILIA DE NUESTRO ARZOBISPO

“Es a Cristo a donde tenemos que volver, cada uno y cada matrimonio”

“Es a Cristo a donde tenemos que volver, cada uno y cada matrimonio”
Homilía en la Eucaristía en la S.I Catedral en el XXVII Domingo del Tiempo Ordinario, el mismo día que comenzó el Sínodo Extraordinario de obispos sobre el matrimonio y la familia. El Arzobispo habla sobre el matrimonio como relación única, donada libremente, y aborda algunos aspectos sobre el matrimonio, el amor esponsal y la familia para conocer su naturaleza.


Queridísima Iglesia de Dios,
muy queridos sacerdotes concelebrantes,
Hermanitas del Cordero,
personas consagradas,
queridos amigos y hermanos todos:
Aunque el Evangelio de hoy y las lecturas de hoy darían, como siempre, para una reflexión muy jugosa y rica que nos ayudaría a vivir la Eucaristía, ciertamente, y luego nuestra vida en general, el Evangelio de hoy es una provocación a nuestra libertad: el Señor nos ha puesto una serie de dones en nuestras manos y el primer don de todos es nuestra propia vida, son nuestras propias personas. Y de alguna manera nos pide la parábola de los viñadores que seamos responsables con esos dones que hemos recibido.
Sin embargo, estamos comenzando –comienza hoy- el Sínodo Extraordinario sobre el matrimonio y la familia. Me vais a permitir que en estas próximas semanas hablemos del matrimonio y la familia, con sencillez. Voy a ir apuntando algunas cosas que me parecen especialmente necesarias o útiles, que pueden serlo para vosotros, para todos, también los sacerdotes, y las religiosas y las personas consagradas. Y ése será a lo mejor mi primer punto de explicación, justo porque en las próximas semana -y ya llevamos unas cuantas semanas- vamos a estar bombardeos por los medios de comunicación, que, normalmente, no saben de lo que están hablando, sencillamente, y tienen sus intereses económicos y políticos en presentar la vida de la Iglesia de una determinada manera que, rara vez, coincide con el modo como la Iglesia se entiende a sí misma y comprende el tesoro del que es portador. Entonces, como una ayuda para que podáis pensar en libertad y tener criterios de juico a la hora de juzgar, no tanto las noticias como los comentarios que podáis oír, me gustaría ayudaros a hacer este servicio de iluminar ciertas cosas.
Lo primero que os he dicho es que una reflexión sobre el matrimonio es útil para todos. ¿Y es útil para todos por qué, tengamos el estado que tengamos en la Iglesia de Dios? Porque la dimensión esponsal de la vida es una dimensión absolutamente constitutiva de lo humano, de nuestro ser humano. De la misma manera que no se es un ser humano mas que siendo hombre o siendo mujer, de la misma manera que no se es un ser humano mas que siendo hijo de unos padres, no se es un ser humano en plenitud, no se desarrolla, no florece nuestra vida humana, mas que realizando en la vida esa dimensión esponsal que nos constituye. Luego explicaré qué es esa dimensión esponsal. Me diréis: 'Los curas no se casan, las religiosas no se casan'. Pero, en todos, absolutamente en todos, se realiza de una forma diferente, sin duda, en el celibato y en la virginidad consagrada, esa dimensión esponsal. Yo no podría vivir bien mi ministerio sacerdotal si no estuviera pendiente de que tengo un anillo que me ata a vosotros, y que me ata con un amor y con una dedicación y con una llamada a donar mi vida que no es para unos años, que no es para un tiempo, sino para la vida entera. No podría entender mi vocación sacerdotal sino como una forma de paternidad. La otra alternativa es entenderlo como un funcionario que hace su trabajo. Y lo puede hacer muy bien, pero no deja de ser un funcionario, y el trabajo de un funcionario es distinto al amor de un padre o al amor de un esposo. Son constitutivamente distintos. Pero yo no podría vivir con alegría mi sacerdocio si no sintiese que es una vocación a cuidar de una familia y a tener en el centro de mi vocación justamente el bien y el cuidado de esa familia.
La relación esponsal no es como las demás relaciones: es una relación única, y eso lo entendemos todos. Es una relación única, es una relación que reclama para sí una exclusividad. No es que esté reñida, pero están las relaciones de los amigos, están las relaciones de los hermanos, están las relaciones de los hijos con los padres. Cada una de ellas tiene su especificidad. Pero la relación esponsal, la relación matrimonial es una relación única, y lleva dentro de sí un reclamo a la exclusividad. ¿Y eso por qué? Por el modo como estamos hechos. El corazón humano siempre tiene un centro, siempre. Está hecho de tal manera que tiene un centro, y en torno a ese centro se organizan las realidades de la vida, la distribución de los tiempos, hasta el uso del tiempo libre, la organización de las prioridades en la atención que uno tiene, etc. La relación esponsal es la que hace de otro ser humano justamente el centro en cuanto al cual se organiza todo lo demás en la vida.
He dicho que la vocación del sacerdote es una vocación esponsal. Claro. Es la vocación esponsal a hacer de representante de Cristo y de testigo de Cristo en medio de la comunidad, que es el Esposo. Habréis notado que desde hace un par de años o así yo comienzo mis homilías diciendo 'Queridísima Iglesia del Señor, Esposa de Nuestro Señor Jesucristo' -suelo añadir-, para tomar conciencia, porque es a la luz de Cristo donde aprendemos lo que es el matrimonio.
Lo que quiero decir, lo que me interesa subrayar hoy es que es una relación única, y que todos podemos entender que es una relación distinta, no es como las amistades. Cuando se pierde la conciencia de ese carácter único que tiene la relación esponsal, la relación del matrimonio, no tenemos los seres humanos otro esquema que entenderlo sino el de la amistad y uno se da cuenta que es insuficiente. O todavía peor: en nuestro mundo dominado por la lógica de la empresa -y por lo tanto por la lógica burocrática de las empresas privadas o de esa gran empresa pública que es la Administración y su burocracia- se envenena, se tumoriza la relación esponsal, porque se entiende como la relación de dos socios. Es decir, hacemos aquí una asociación de dos personas idénticas en su vocación, idénticas en su dignidad, idénticas en sus exigencias más profundas, y sin embargo distintas en todo el modo de vivir la vocación, la identidad y las exigencias más profundas. Pero desde el momento en que uno entiende el matrimonio como esa especie de asociación voluntaria regida por el contrato social que ha determinado en general las relaciones en nuestras sociedades el matrimonio se convierte en un infierno. Porque siempre lo que prevalece es el mirar a fin de mes si el balance está equilibrado o no está equilibrado; y en un sentido o en otro, por una causa o por otra, con unas excusas o con unas ocasiones, o con otras. Ese balance nunca está equilibrado. Nunca. Lo propio, lo específico de la vida esponsal, y de la vida esponsal, es una donación parecida a la modalidad del amor con que Dios nos ama, es decir, sin condiciones, sin límites, ni de tiempo, ni de espacio, es decir, el centro del corazón donde la otra persona ocupa el lugar de Dios en el corazón, y por lo tanto reclama el don de la vida entera. Y aun dos personas –como somos limitados- que se den la vida entera siempre existirá el límite. ¿Por qué? Lo decía el poeta alemán Rainer María Rilke en una de sus elegías (...): 'Dos ansias de infinito que se tropiezan con dos límites'. Cada uno de nosotros, hombres y mujeres, necesitamos un amor infinito; está hecho nuestro corazón para un amor infinito. Por lo tanto, anhelaríamos ser amados con un amor infinito, pero la otra persona es limitada, lo mismo hombre que mujer. Y repito: las modalidades son, absolutamente, diferentes. Y como la otra persona es limitada el balance nunca está equilibrado en la perspectiva de ninguno de los dos. Conclusión: 'No me quiere, no me da lo suficiente, no me satisface lo suficiente, no me hace feliz". Fijaros que en toda esa reflexión el centro soy yo. Cuando uno dice esas cosas no está pensando en el otro, está pensando en uno mismo. Y ése es uno de los dramas del matrimonio en nuestra sociedad.
Hay quien dice que el matrimonio ha sido un milagro desde que se salió del Paraíso, y no le falta razón y hay puntos en los que lo puede uno subrayar y poner miles de ejemplos. En todo caso, hay un pensador norteamericano -creo que todavía vivo- que ha hecho toda su filosofía analizando películas del cine clásico. No es creyente, lo subrayo porque es importante su observación. No es un hombre creyente, no es un hombre cristiano, y comentando una obra de Shakespeare, en el siglo XVI, en concreto "Marco Antonio y Cleopatra", dice él y pone muy de manifiesto que "Marco Antonio y Cleopatra" está escrita en el siglo XVI para poner de manifiesto que ya en los comienzos del Renacimiento el tipo de cultura que había impedía comprender lo que era el matrimonio. ¿Por qué? Y dice él: 'Dos razones'. Una, la Reforma Protestante había eliminado la condición de sacramento del matrimonio, es decir, había dejado de poner a Cristo como referencia, a Cristo y a su entrega sin límites como referencia de la donación del hombre a la mujer. Y subrayo, del hombre a la mujer.
Perdido eso, sólo quedaba otra posibilidad, que era que fuese la sociedad la que sirviese de garantía y de protección de esa relación única que es la relación esponsal. Pero sucedieron todos los líos en torno a Enrique VIII, y entonces eso puso ya en el siglo XVI de manifiesto que la sociedad es incapaz de garantizar, y de proteger, y de cuidar a un matrimonio, porque ella misma está necesitada de ser garantizada, protegida y cuidada. Y la historia de Enrique VIII puso muy de manifiesto eso.
Y Shakespeare -que algunos dicen que era católico o al menos criptocatólico- escribe "Marco Antonio y Cleopatra" para poner de manifiesto justamente esas dos reflexiones. Y es curioso -dice él- que cuando Cleopatra está muriendo, dirige la mirada al cielo y dice: "Oh, mi esposo".
Haciendo referencia a este mismo pensador a otra película, que a lo mejor las personas mayores o los cinéfilos conocéis, "Sucedió una noche", de Frank Capra, dice que hay una escena en la que se les ve a los dos por una carretera, a los dos protagonistas, (...) de espaldas, cada uno con su maleta, es cuando deciden que se van a casar, y se les ve de espaldas por una carretera, cada uno con una maleta caminando un rato, un plano largo, hacia el paisaje de unas colinas hacia el fondo, y dice él: "En un mundo donde no está el sacramento y donde la sociedad no es capaz de garantizar la relación esponsal, cada pareja tiene que inventarse de nuevo lo que es el matrimonio".
Bueno, yo creo que estas pequeñas pinceladas son parte de la genealogía del caos en el que nuestras sociedades, el matrimonio y la familia están. Dios mío, no penséis que no soy consciente de las heridas enormes que nos causamos, de las dificultades inmensas, del infierno que supone a veces la convivencia, de las dificultades tremendas... Lo que quiero es que seáis conscientes de que esas dificultades no significan sencillamente que es que los seres humanos hoy somos más malos: la lujuria ha existido siempre, la infidelidad ha existido siempre. Pero siempre, en todas las sociedades, menos en la nuestra, por el tipo de antropología que hemos construido y por el tipo de historia, de pensamiento y de cultura de la que venimos, todas las sociedades han protegido el matrimonio y la familia sabiendo que eran un bien sagrado: rituales de iniciación, hasta en las tribus más primitivas, protecciones del bien esponsal, incluso en las culturas donde existe la poligamia, pero siempre hay una protección de un bien que todo el mundo ha percibido que es un bien muy frágil. Sólo nuestra sociedad ha dejado ese bien, diríamos, en carne viva, al descubierto. Si cada pareja tiene que inventarse lo que significa esa relación esponsal, se deja a los hombres absolutamente solos ante su destino, solos ante aquéllo que determina más fundamentalmente quién soy, para qué vivo, qué merece la pena en la vida, cuál es el centro en mi corazón.
Sólo quiero que sepáis que, efectivamente, el drama del matrimonio y de la familia en nuestras culturas desarrolladas es un drama profundísimo y no se va a resolver con unas frases o con unas decisiones sobre las causas de nulidad o sobre pequeños detalles, a menos que surja una cultura diversa, a menos que seamos capaces de pedirle al Señor que ilumine y nos ayude a descubrir los verdaderos fundamentos, los fundamentos que hacen sólida esa institución, que es, al mismo tiempo, humana
-existe desde el principio del mundo-, y al mismo tiempo sobrenatural, porque exige de nosotros algo que está muy por encima de nuestras fuerzas y de nuestras capacidades y de nuestras posibilidades, y que sólo la Gracia de Cristo es capaz de sostener adecuadamente. Sólo la Gracia de Dios, también en otras culturas y en otras religiones; solo una Gracia más allá del hombre, más allá de las fuerzas del individuo es capaz de sostener.
No esperemos, por lo tanto, recetas mágicas del Sínodo. Que oremos, que oremos, como nos ha pedido el Santo Padre; que oremos y que pidamos la sabiduría necesaria para abordar los problemas en toda su profundidad, en todo su alcance y desde la luz que es Cristo.
Y os doy la última clave. Es decir, claro que hay una diferencia enorme entre lo que la Iglesia enseña acerca del matrimonio y de la familia, y nuestra cultura, pero ¿sabéis cuál es la tentación?, y ¿sabéis cómo en esa tentación van a caer uno tras otro todos los medios de comunicación social del mundo secular, y también una buena parte de los medios de comunicación social de dentro de la Iglesia? Pensar que es nuestra cultura la que tiene que ser el paradigma de lo que la Iglesia pueda hacer, no pueda hacer, deba pensar o no deba pensar.
Si nuestra cultura -que es una cultura que se muere a chorros sólo desde el punto de vista puramente matemático, demográfico, salvo que cambien las premisas en las que se sostiene-, toda la cultura europea, americana, en estos momentos es una cultura en plena implosión porque es incapaz de mantenerse a sí misma en la Historia, porque es incapaz de la esperanza y el amor, que son necesarios para mantenerse en la Historia. ¿Eso lo vamos a hacer el paradigma y la medida de lo que la Iglesia tiene que decir? ¿Queremos que la Iglesia no cumpla su misión profética y sea colaboradora de esta cultura de la muerte? No, no, no, la cultura no puede ser la medida. No es problema de hoy, fue un problema en los primeros siglos y vuelve a serlo hoy.
Es la luz de Cristo la que hace posible el amor, la vida, y el gozo, y la alegría, y la esperanza, que son posibles con la ayuda del Señor en un matrimonio, no sin sacrificio, no sin momentos de dificultad. Y sólo la Gracia de Cristo tiene las medicinas para curar las heridas, a veces incurables de otro modo, de un matrimonio que se ha roto, de un amor que no era matrimonio, de una apariencia de matrimonio o de una apariencia de amor que no era realmente, ni siquiera, amor.
Es a Cristo a donde tenemos que volver, cada uno y cada matrimonio. No por una carretera de espaldas hacia un horizonte imprevisible. No. Hacia Cristo y desde Cristo nuestra humanidad se hace posible. Pero de eso hablaremos el domingo que viene. Vamos a proclamar nuestra fe.
+ Mons. Javier Martínez
Arzobispo de Granada
5 de octubre de 2014
Santa Iglesia Catedral de Granada

XXVII Domingo del Tiempo Ordinario

PASTORAL DE LA SALUD DE GRANADA

Inicio de curso con la Pastoral de la salud en la Basílica de las Angustias

Eucaristía en el año 2013 en la Basílica.Eucaristía en el año 2013 en la Basílica.
Eucaristía el sábado día 11  de Octubre, a las 12 horas y charla-coloquio esta semana para presentar el nuevo curso pastoral.
La Pastoral de salud de Granada celebra el inicio de curso con una Eucaristía el sábado día 11 a las 12 horas en la basílica parroquial de Nuestra Señora de las Angustias, sede de la Patrona de Granada. A la Eucaristía están invitados a participar todos los fieles que lo deseen, especialmente enfermos y familiares y personas que les atienden. Asimismo, entre ellos estarán los miembros de la Hospitalidad Granadina de Nuestra Señora de Lourdes.
Por otra parte, y dentro de los actos organizados para este mes de octubre la Pastoral de salud granadina presenta su nuevo curso pastoral con la charla-coloquio que tendrá lugar el jueves día 16 a las 18 horas. Esta charla-coloquio estará a cargo de su delegado D. José Gabriel Martín Rodríguez y tendrá lugar en la residencia de las Misioneras Hijas del Sagrado Corazón de Jesús (C/ Arabial, 59).
La Pastoral de la salud es una pastoral de presencia y acompañamiento en la fe desde la enfermedad, asistiendo en los Sacramentos a los enfermos y sosteniendo en la esperanza a cuantos pasan la dura prueba del dolor físico y enfermedad, así como a sus familiares y amigos.

JUNTO A MONSEÑOR ROUCO VARELA


Mons. Martínez asiste al homenaje ofrecido al Cardenal Rouco Varela en Madrid, previo a su jubilación


Mons. Martínez y Mons. Rouco Varela en el Centro de Magisterio La Inmaculada, en el Simposio de Derecho Matrimonial y Procesal Canónico en 2013Mons. Martínez y Mons. Rouco Varela en el Centro de Magisterio La Inmaculada, en el Simposio de Derecho Matrimonial y Procesal Canónico en 2013
Nuestro Arzobispo Mons. Javier Martínez asiste hoy al homenaje que la Universidad Eclesiástica San Dámaso de Madrid ofrece al Cardenal Antonio María Rouco Varela, Administrador Apostólico de la Archidiócesis de Madrid desde que el Papa Francisco aceptara su renuncia como Arzobispo de Madrid por su jubilación. El Cardenal ha estado en varias ocasiones en nuestra Archidiócesis y el Instituto de Teología Lumen Gentium de Granada está afiliado a la Universidad San Dámaso.
El homenaje al Cardenal Mons. Rouco Varela tiene lugar en el Seminario Conciliar de Madrid y está a cargo de la Universidad Eclesiástica San Dámaso, de la que es Gran Canciller. Mons. Javier Martínez, hermano en el episcopado con Mons. Rouco Varela, asiste a este homenaje.
La Archidiócesis de Madrid y Granada están vinculadas a través del Instituto de Teología Lumen Gentium de nuestra Archidiócesis, ya que está afiliada a la Universidad Eclesiástica San Dámaso de Madrid. Precisamente, su Rector, D. Javier Prades, asistió el pasado lunes a la inauguración del nuevo curso de los Centros de Estudios Superiores de la Archidiócesis de Granada, que se celebró con una Eucaristía en el monasterio de La Cartuja y un acto académico en el Seminario diocesano San Cecilio, con una ponencia inaugural sobre los mártires de las Alpujarras, a cargo del profesor de Historia de la Universidad de Castilla-La Mancha, Carlos Vizuete.
Asimismo, entre otras visitas a nuestra Archidiócesis, con anterioridad, el Cardenal estuvo en Granada inaugurando el curso académico de los Centros de Estudios Superiores de la Archidiócesis en el año 2007 y en el VIII Simposio de Derecho matrimonial y Procesal Canónico, celebrado en septiembre de 2013 en el Centro de Magisterio La Inmaculada, ubicado en el Centro del Arzobispado Studium Granatense et Sacromontanum, en la calle Joaquina Eguaras .
En el acto académico hoy jueves en homenaje a Mons. Antonio María Rouco Varela tendrá lugar la presentación del libro en Honor del Gran Canciller de la Universidad San Dámaso, titulado "Palabra, Sacramento y Derecho".
Nuevo curso académico
La Universidad Eclesiástica San Dámaso inauguró su nuevo curso académico el pasado 29 de septiembre, en el Seminario Conciliar de Madrid. En dicha inauguración Mons. Rouco Varela recordó las figuras de D. Eugenio Romero Pose y D. Pablo Domínguez Prieto, y tuvo un agradecimiento muy especial para la Archidiócesis de Madrid, ya que "ha sido y es decisiva para que la Universidad Eclesiástica San Dámaso pueda seguir sirviendo a la Iglesia en el presente y en el futuro. El sentido de la Universidad es servir a la fe de la Iglesia, en la Iglesia, con la Iglesia y en la comunión de la Iglesia. El servicio intelectual a la fe es imprescindible", explicó el Cardenal.
Por su parte, el Rector de San Dámaso, D. Javier Prades, habló sobre cuál es la responsabilidad eclesial de la Universidad. "En el ámbito propio de nuestra comunidad universitaria nos corresponde desempeñar la tarea educativa de tal manera que se custodie y se proclame el anuncio del Evangelio, para servir a la cultura de nuestra sociedad plural, aun en los momentos donde la situación pueda resultar más adversa. Sólo así podremos contribuir a esa recuperación de lo humano en todas sus dimensiones, a la que hemos aludido", señaló Prades.
La despedida en la Archidiócesis de Mons. Rouco Varela tendrá lugar este sábado con una Eucaristía a las 12 horas en la Catedral de la Almudena. La toma de posesión del nuevo Arzobispo, Mons. Carlos Osoro, es el día 25, también en la Catedral madrileña.

INICIO DE CURSO DE VIDA ASCENDENTE EN GRANADA

Primera convivencia del curso con Vida Ascendente de Granada

Primera convivencia del curso con Vida Ascendente de Granada
El Movimiento de Apostolado Seglar de Vida Ascendente de Granada, formado por mayores y jubilados, celebrará la próxima semana una convivencia en la que se rezará el Santo Rosario y habrá una conferencia de esta oración mariana.
La convivencia será el próximo lunes, 13 de octubre, en la Residencia de los Padres Capuchinos, situada en Avenida Divina Pastora. Es una convivencia a todos los fieles de la Diócesis y será un día para orar y reflexionar juntos.
Comenzará a las 17:30 horas, rezarán el Santo Rosario y a continuación, D. Antonio Bonilla Roldán, Consiliario del Movimiento Vida Ascendente en Granada, impartirá una conferencia sobre el Santo Rosario.
El Movimiento Vida Ascendente Vida Ascendente es un movimiento eclesial de apostolado seglar de personas jubiladas y mayores, erigido como Asociación pública de fieles por la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española en noviembre de 1986.
Los tres pilares en los que se asienta este Movimiento son los de espiritualidad, apostolado y amistad. El objetivo de Vida Ascendente es llevar y fomentar el mensaje evangélico a los jubilados y mayores, para que éstos puedan poner al servicio de este mensaje su caudal de fe, experiencia y tiempo.

MÁRTIRES DE LAS ALPUJARRAS

Los mártires de Las Alpujarras "sí tenían presente que era mejor morir por Cristo que vivir de otra manera"

Los mártires de Las Alpujarras "sí tenían presente que era mejor morir por Cristo que vivir de otra manera"
Mons. Javier Martínez, Arzobispo de Granada, inauguró ayer el nuevo curso de los Centros de Estudios Superiores de nuestra Archidiócesis, el Instituto de Teología Lumen Gentium, el Instituto de Filosofía Edith Stein, el Centro de Magisterio La Inmaculada, y el Centro Internacional de Estudio del Oriente Cristiano (ICSCO).
La inauguración comenzó con la celebración de la Eucaristía en el Monasterio de la Cartuja, que presidió Mons. Javier Martínez y concelebraron D. Javier Prades, rector de la Universidad Eclesiástica de San Dámaso, D. Enrique Rico, rector del Instituto de Teología Lumen Gentium, D. José Antonio Vinuesa, rector del Seminario Mayor y otros rectores de los seminarios diocesanos y sacerdotes.
Mons. Martínez informó a los asistentes de los nuevos trabajos diocesanos ya puestos en marcha en los Centros de la Archidiócesis, como el convenio del Instituto de Filosofía Edith Stein con la facultad de filosofía de la Universidad Juan Pablo II de Cracovia, el centro de oposiciones en el Centro de Magisterio La Inmaculada, una nueva página "wiki" (de documentación online) de la historia de mujeres santas cristianas en el marco de la creación del Centro de Estudios de la Mujer "Marian", o una nueva publicación de ICSCO en cooperación con el Patriarcado de Moscú de una colección de libros en español sobre la ortodoxia eslava.
Tras las palabras del Arzobispo, D. Enrique Rico tomó la palabra para presentar al conferenciante y a continuación, el profesor Carlos Vizuete inició su ponencia, "Los mártires de Las Alpujarras".
Carlos Vizuete es profesor titular de Historia Moderna de la Universidad de Castilla-La Mancha y autor del libro "Los Mártires de las Alpujarras. Volumen I.DSC 9119 Informaciones (1569-1621)", que se presenta hoy la Diócesis.
La conferencia fue una lección magistral de los 279 mártires que murieron en 31 localidades de Las Alpujarras entre finales de 1568 y principios de 1569. El profesor Vizuete leyó algunos testimonios de la vida de estas personas, recogidos a través de vecinos y fieles, y acontecidos después de la rebelión de los moriscos, trabajo que ha plasmado en el libro.
Carlos Vizuete señaló: "Estas personas dan testimonio de lo que han vivido, y lo que han vivido es este episodio de crueldad extrema, que no se van a preguntar un campesino, un mesonero, no se van a preguntar por qué, cuál es la razón, ellos no buscan la explicación".
"Pero luego está, como decía antes, algo que yo creo que hemos perdido en la sociedad, la conciencia de que, como decía el tío de Antonio Soto: 'el morir se pasa´. Esta conciencia que hoy pensamos de que vamos eternamente y que hay que pasarlo lo mejor posible, no pensamos en qué hay más allá de la muerte, y ellos sí tenían presente qué era el vivir, qué era el morir, y que era mejor morir por Cristo que vivir de otra manera", aseguró el historiador.