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NUESTRA MADRE DEL CARMEN DE ÍLLORA

RECIBE EN TU HOGAR A LA SEÑORA, ESTOY SEGURO, QUE UNA VEZ RECIBIDA, ESTARÁS DESEANDO DE VOLVER A TENER SU VISITA... NO LO DUDES

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martes, 6 de mayo de 2014

MES DE MAYO A NUESTRA MADRE: DIA 7



Prodigioso y admirable 
Imán de nuestro desvelo;
Nubecilla del Carmelo,
Sednos protectora y Madre.


Salve, Reina de los, cielos,
De misericordia Madre,
Vida y dulzura divina;
Esperanza nuestra, Salve; 

Nubecilla etc.



Dios te Salve, Templo hermoso
Del divino Verbo en carne,
Sálvete Dios, Madre Virgen,
Pues eres Virgen y Madre;

Nubecilla etc.



Volvednos, Madre piadosa,
Vuestros ojos admirables,
Y mirad por vuestros hijos,
Pues que sois piadosa Madre;

Nubecilla etc.



Socorrednos, pues escucha
Que en las penas y combates
A ti suspiramos todos
En este lloroso valle;

Nubecilla etc.



Mostradnos a vuestro Hijo
De Josafat en el Valle,
Piadoso, pues que nació
De ese cristal admirable;

Nubecilla etc.



Rogad por vuestros devotos
A la bondad inefable;
Pues murió para salvarnos,
Por su clemencia nos salve; 

Nubecilla del Carmelo,
Sednos protectora y Madre.



V. Ruega por nos, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo.

REFLEXIÓN
El pensamiento de María, como el de tantas mujeres, era el casarse con el hombre de su vida. Pero, Dios -por aquello de que es sorprendente y que, incluso, escribe derecho en renglones torcidos- quebró, en cierta forma, la felicidad inicial de María.
¿Qué pensamientos pasarían rápidamente por la mente de María? Lo que ya sabemos: temblor, miedo, asombro, etc. Pero, María, supo reaccionar a tiempo.
Por sorpresa le vino el ángel. Y, sin tiempo a mucho más, como cuando a uno se le exige una gran responsabilidad, María dijo que sí.
El pensamiento de María, tal vez, volaría sobre la persona de José. Pero, no le importó. Supo, desde el principio, reaccionar positivamente hacia la propuesta divina.
No se paró a pensar ni en el color de las alas del ángel ni, por supuesto, si aquello era una broma de los vecinos de la esquina: ¡dijo sí y acertó!
Ese fue el pensamiento de María. Se fió, creyó y aceptó. Pero, lo más importante es el cómo reaccionó.
Cuando se nos piden responsabilidades como cristianos ¿cómo respondemos?
Cuando se nos exige algo de nosotros ¿en qué pensamos? ¿Que deben ser los demás los que se impliquen?
Cuando nos invitan a dar pasos en favor de la iglesia o de los demás ¿nos asustamos? ¿Nos acobardamos?
Sembremos y pongamos, a los pies de María,  la flor del pensamiento. Puede reflejar, perfectamente, nuestro deseo de volver una y otra vez al regazo de Dios.

ORACIÓN
MI PENSAMIENTO
Que nunca me deje de asombrar,
para que Dios me encuentre dispuesto
Que no cierre las ventanas de mi corazón,
para que el Señor entre por ellas
Que no me acobarde ante las exigencias de la fe,
para que así yo mismo me dé cuenta de su valía
Que nunca me canse de mirar hacia el cielo,
para que no deje de pensar en él
Que no esté pendiente de mi imagen en el mundo,
lo importante es saber lo que Dios
pensará de mí el día de mañana
Que no viva de espaldas a la fe,
para que Dios se me manifieste con fuerza
María;
Ayúdame a pensar en Dios y menos en lo secundario
Anímame a escuchar su voz en medio de tanto ruido
Abre mis entrañas para que, Jesús, nazca en mí
Enséñame el sendero que conduce hacia la confianza
Y, si por algo tropiezo y caigo,
te pido que, entonces,
también tu pienses en mí y no te olvides de que existo
Amén.


SALUTACIONES

1ª. Madre mía del Carmen, bendita seáis; los serafines, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque me habéis dado vuestro Escapulario. Dios te salve, María, etc.

2ª. Madre mía del Carmen, bendita seáis; los serafines, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario sois salud de mi alma. Dios te salve, María, etc.

3ª. Madre mía del Carmen, bendita seáis; los tronos, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario me protegéis contra todos los peligros.Dios te salve, María, etc.

4ª. Madre mía del Carmen, bendita seáis una y mil veces; las dominaciones, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario me defendéis de las tentaciones del enemigo. Dios te salve, Maria, etc.

5ª. Madre mía del Carmen y Reina de mi corazón, bendita seáis; los querubines, los santos y los justos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario sois la paz y la alegría de mi alma. Dios te salve, María, etc.

6ª. Madre mía del Carmen, bendita seáis; los arcángeles, los justos y los santos os llenen de alabanzas, porque con vuestro Escapulario me habéis hecho especialísimo hijo vuestro. Dios te salve, María, etc.



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